Alejandro Alfaro, uno más de la enfermería del Valladolid

Alfaro vive un auténtico calvario desde que desembarcó en Pucela el verano pasado. El extremo llegó con carta de libertad procedente del Mallorca y lo cierto es que su contratación vino cargada de misterio. Unos días antes el Panathinaikos lo había intentando incorporar pero lo descartó porque no pasó las pruebas médicas. El propio futbolista negó esa información y alegó que no había firmado porque el club griego no tenía liquidez.

Nunca se sabrá cuál fue la razón oficial pero lo cierto es que el onubense ha estado la mayor parte de la temporada pasada en la enfermería recuperándose de diferentes lesiones. La temporada pasada fue un tobillo lo que le apartó de los terrenos de juego y estos meses parecía haberse recuperado de una lesión en el cuádriceps. Sin embargo, esta semana se ha confirmado una recaída que de momento no tiene fecha de caducidad. El contrato que firmo por un periodo de dos años termina este verano y,  tras llevar solamente 9 partidos en un año, todo apunta a que saldrá con carta de libertad.

Munir Granada