Andrés Ponce: El Gol mundialista es Aurinegro

El goleador del Suramericano sub-17 pertenece a la filas del Deportivo Táchira SAN CRISTOBAL.- Nació en el Zulia, pero Táchira lo adoptó desde jovencito. Con la vitola de futuro crack se paseó por los campos de las academias de los mejores clubes de Europa. Con edad de niño, pero carácter de un hombre maduro, debutó en la Primera División del fútbol venezolano con la camiseta atigrada del Deportivo Táchira F.C. Un peso muy grande que lo sabe llevar como si tuviera la experiencia y el rodaje de un Laureano Jaimes o un William Méndez. En su cara hay inocencia, pero en sus botas fuego. Hoy, toda Venezuela celebra nuevamente la clasificación a un Mundial de Fútbol. Y los goles, que son el objetivo del fútbol, sólo llevan un nombre en la Selección Sub 17. Un nombre escrito con letras amarillas y negras: la de Andrés Ponce. El nativo de La Cañada de Urdaneta, hoy vive la emoción de haber clasificado a Venezuela al Mundial de Emiratos Árabes. Mientras llega esa fecha, Ponce, muchacho de mucha fe en el Creador, disfruta el momento: “Sabíamos que estábamos en el mundial antes del partido de Argentina ante Paraguay. Sabía que Dios nos iba a dar la clasificación porque habíamos trabajado para conseguirlo. Hubo muchas lágrimas en el camerino. La alegría todavía es inmensa y no se nos va a olvidar lo que logramos”, asegura el atacante. No perdona al arquero rival. Seis tantos ha fabricado Venezuela. Seis goles han tenido que recoger los rivales de la Selección en el Sudamericano Sub-17 y todos han sido patentados por el matador aurinegro. Trabaja tanto como el albañil que sale de madrugada a buscar el sustento de su hogar. No sabe hacer otra cosa. “Cada partido lo encaro con mucha garra como venezolano que soy. Uno trabaja para darle una alegría al país para que se sientan orgullosos”, lo dice un niño de 16 años que lleva en su espalda la responsabilidad de darle alegrías a toda Venezuela. Quiere ser campeón. Si Venezuela derrota a Argentina hoy domingo, por primera vez en la historia la Vinotinto alcanzará el primer lugar en una fase de clasificación mundialista. Ponce está brotando optimismo. “Vamos a salir con convicción a buscar el campeonato. Estoy seguro que lo vamos a lograr”. Y es que la constancia y el empeño siempre en hacer las cosas bien, hacen que nadie ponga en duda lo que dice. “Nunca bajamos la cabeza. Siempre estamos atentos a cada detalle”, remata el atacante, como si estuviera frente al arco. Todos los logros, y sus goles, siempre tienen una dedicatoria especial: “Le dedico los goles a Dios porque Él nos está guiando por este gran camino. También a nuestras familias. Mis amigos y mi familia que siempre están pendientes de mí”, indica Andrés. En cada frase de Ponce hay un valor moral resaltado. No tiene edad para ser responsable de muchas cosas, pero ya es capaz de ilusionar a todo un país. Y a una afición, la atigrada, que se siente orgullosa que cada gol que marca lleva sangre amarilla y negra. Es Andrés Ponce: el nombre del gol.