BARÇA: VIRTUDES Y PECADOS DE ESTE LUSTRO… por Carlos de Zaragoza

REFLEXIONES DESDE EL EBROLa inmensa mayoría de aficionados no pueden ni imaginar el ambiente irrespirable que existe en el fútbol profesional. Es tanto el dinero que se mueve, que hay que llevar collarín para evitar que el vuelo de las navajas te corte la yugular. El cocktail de niños ricos que se creen el ombligo del mundo, directivos comisionistas, intermediarios de triple faz, papaítos ávidos de supercontratos, y periodistas mamando de cada teta que se pone a tiro, forman un pastel cuyo hedor, si arrimas la nariz, te hace huir en dirección contraria. Si la gente supiera la cantidad de casos de enemistad de jugadores entre sí o con sus técnicos, se le caerían muchos palos del sombrajo. Y si saliera a la luz la opinión de todos los directivos sobre muchos de sus jugadores, temblaría el misterio… y con razón. Porque firmar cheques del carajo cada mes para tipos que, a veces, están tocándose la pera porque se han enfurruñao o porque se quieren ir, jode muchísimo con la que está cayendo. Digo esto porque esa realidad es la que hace que muchos clubes deban reinventarse cada X años para intentar conseguir una estabilidad cuasi imposible con la fauna predominante.Guardiola, salvo en su último año, supo mantener limpia la atmósfera, apoyado en un modelo que es el único que se ha reproducido con diferentes generaciones de jugadores. Los genes cruyffistas, por suerte, han predominado de tal manera, que los últimos 25 años nos han regalado, con altibajos, una evolución de ensueño que ha tenido sus tres puntos álgidos con Johann, Rijkaard y Guardiola. Cruyff inoculó la posesión vía rondo y el fútbol de ataque como norte; Frank le dio dos vueltas al equilibrio del equipo al descifrar la manera de hacer de Xavi la mejor batuta que haya parido madre; y Pep cuadró el círculo, porque halló la fórmula de la Coca Cola llevando el juego a una franja de 30 metros en campo contrario con el pressing alto, y primando la orfebrería del toque corto, único vehículo para circular entre tanto tráfico … Y encima preñando el equipo de canteranos… “Canteranos”, la principal vacuna contra esa contaminación ambiental mencionada.Pero una cosa es apuntalar la estructura del edificio, y otra muy diferente es darle un acabado chulo para que te apetezca quedarte a vivir en él. Y ahí es donde no hay entrenador que valga si no acierta con los fichajes. Porque por mucho que hablemos de los tres entrenadores que han dirigido al Barça en las alturas, hasta ahí arriba se llega con Romarios, Ronaldinhos y Messis. Sin esos extraterrestres, ni paraíso ni hostias. Han sido, son y serán la guinda de un pastel que queda soso sin guinda. Pero ocurre que esos megacracks siempre estuvieron bien respaldados a la hora de intimidar rivales y de generar goles. Laudrup o Stoichkov eran tan importantes o más que Romario para el Dream Team. Eto’o era el killer que requería la fantasía de Ronnie… Pero Messi sólo disfrutó de Samuel y de un Henry en modo ON el año del sextete. A partir de ahí, los apoyos maravillosos de Leo han sido y son Iniesta y Xavi, pero eso no hace sino focalizar más aún en el argentino la responsabilidad del gol y de la intimidación, con la excepción del primer añito que se marcó Pedro, totalmente inaudito.Y es que el ciclo de Guardiola da para una tesis doctoral. Porque, aunque la “cara A” se recordará como el mejor “disco” de todos los tiempos y nadie la ha ponderado más que yo, hay una “cara B” que me resulta jodida de asimilar, porque terminó debilitando todas las líneas a base de cambiar Vega Sicilia por tinto Don Simón. Lo que pasa es que perfeccionó tanto el modelo de juego, que muchas veces las carencias pasaban desapercibidas. Sin embargo eran evidentes. Veamos:Fuera de concurso Márquez, era ultranecesario un central que supiera volar a por los balones aéreos, y fichando a Chigrinsky la cagó y perdió ese tren que, no sé por qué, ya no se ha vuelto a tomar.Dejando marchar a Touré Yayá se perdió una fuerza de la naturaleza no exenta de clase, versatilidad, velocidad y hasta gol. Ya sabemos que Sergio, el verdadero gran acierto de Pep, se ha consolidado como el ancla ideal de este equipo, pero el marfileño es básico en cualquier once del mundo. De hecho, lo mismo te marcaba un golazo de 35 metros en la Final de Copa ante el Athleti que te sostenía el equipo en Roma ante el ManU…Pero el pecado que más difícil me resulta perdonarle es el de la sustitución de Eto’o y Henry. Reconozco que si un partido se acerca a la perfección es el que hizo el Barça en la final de Wembley, pero quien vea en Pedro y Villa dignos sucesores de aquellos dos, le aconsejo que se aficione a los toros.Por tanto, quien ha sido posiblemente el mejor entrenador de la historia, quien parió este cuento de hadas, de forma involuntaria fue dinamitando cada línea del equipo a base de malgastar muchísima pasta en Ibras, Chigrinskys, Alexis o incluso Fábregas, errando el tiro una y otra vez. Y ojo a Cesc. Creo que ese fue el gran error de Pep. Desde que esa indolencia anárquica en la que se mueve le llevó al banquillo empezaron a joderse las relaciones entre Guardiola y "los amiguitos" del susodicho, "La Quinta del 87", comandada por Piqué y Messi. Y con Tito está pasando tres cuartos de lo mismo. Si eso es cierto, Cesc ha sido un terremoto en los cimientos de este Barça... Tal cual. Aun así, un artificiero llamado Lionel Messi fue desactivando casi todas esas bombas de relojería. Y digo casi todas porque ni siquiera él pudo pasaportar al Inter de Mou en un partido de vuelta en el que acabó jugando al lado de ¡Bojan y Jeffren!, ni ante ese Chelsea de Di Matteo en el que, mala suerte aparte, lo que te acaba hundiendo es que los Cesc, Alexis y Pedros de turno te fallen un gol tras otro.Este año las lesiones han puesto al descubierto la voladura mencionada. Se echó en falta ese central que debiera haber fichado Laporta en vez de Chigrinsky… o Rosell en vez de un Cesc prescindible. Ambos presidentes cumplían estrictos deseos de Guardiola. Quedó claro que tener un Keita o un Song en vez de un Touré es un sacrilegio, y no porque aquellos sean malos, sino porque éste es un fuera de serie mundial. Y, sobre todo, el destino quiso que el PSG pusiera al descubierto de forma cruel la gran cagada de este lustro: la falta de talento en la delantera. Porque, con un mínimo de clase arriba, el paseo del Barça en la 2ª parte en París este año hubiera finiquitado una eliminatoria que, ocho días después, exigió a Messi romperse del todo y terminar con cualquier opción de vencer a un Bayern con los biorritmos disparados y el viento arbitral de cara.Obviamente el hostión del Bayern da paso a “la balasera” contra algunos jugadores, contra Tito y contra Rosell. La gente que se desgañita con el "Villa maravilla" cuando marca el 3-0 al Milán y unas semanas después le considera un paquete por fallar 3 goles ante el Betis, me parecen bultos sospechosos que ejercen su derecho a despotricar con menos seso que una almeja macha. Respecto a Rosell, decir que los torpes en oratoria me ponen nervioso, y él es torpísimo. A su favor, que fichó a Ronaldinho y que ha hecho el ÚNICO fichaje bueno en cinco años: Jordi Alba. No obstante si Sandro, como anuncia gente que tiene todo mi respeto como Pulina, nos hace retroceder en el reloj de la historia, la vergüenza y el oprobio le perseguirán hasta su tumba.Zubi no tiene la mirada limpia. No me gusta. Quizás sean cosas del cargo. Y Tito tampoco me seduce. No trasmite simpatía y a veces tiene un toque "revirao" que no me va. Pero ni puede ni debe juzgarse a una persona por las apariencias. Lo peor, su parálisis en partidos clave. Pero le ha tocao un añito jodido en lo colectivo, en lo arbitral y en lo personal, y lo salda con una Liga que no es moco de pavo. Este año próximo será su examen final. A ver si tiene salero de dar las altas y bajas que hacen falta, de las que hablaremos otro día. Por otra parte, no sé si Tito traicionó a Guardiola, pero no me extrañaría. Tampoco sé si lo de Pep era que no se sentía respaldado por Rosell en la “limpieza” del vestuario, o más bien que el que no estaba por la labor era un Leo Messi ya adulto... O sea, que Pep se suicidó. Porque nadie en su sano juicio se batiría en duelo contra la zurda más rápida al Este del Missisipi, la máquina más perfecta de aniquilar rivales que hayan visto mis ojos... y los de cualquiera.Carlos de Zaragoza / carlosdezaragoza.blogspot.com.es
Maxi Gómez