Belén Esteban saca las garras por la Pantoja ante múltiples acusaciones de Kiko Rivera

La colaboradora de Telecinco planta cara al cantante para defender a Isabel en medio de todas las críticas

Belén Esteban se ha lanzado durante la última emisión de Sálvame Deluxe para parar los pies al hijo de Isabel Pantoja. Durante estos últimos meses, el tema de la herencia de Paquirri y el enfrentamiento entre Isabel Pantoja y Kiko Rivera está dando mucho de qué hablar en redes sociales.

La colaboradora de Telecinco ha sido la única que durante estos meses se ha lanzado para defender a la artista. Belén asegura que entiende lo que dice Kiko Rivera pero también sabe cómo se tiene que sentir su madre y es por este motivo por el que le da mucha pena la tonadillera.

Kiko Rivera
Kiko Rivera no puede más con las defensas

Kiko Rivera no entiende la postura de Belén Esteban

En la última emisión de Sálvame Deluxe, la colaboradora del programa ha decidido opinar sobre el tema del momento, asegurando que su madre se tiene que estar sintiendo muy mal por todo lo que está sucediendo. Kiko ha querido dejarle algunas cosas claras antes de que siguiera formulando su opinión.

Belén ha comentado que espera que en un futuro todo lo arreglen, porque al fin y al cabo una madre es una madre. Los argumentos de Kiko Rivera y de la colaboradora han provocado una gran polémica durante la emisión del programa, ya que el tono de la conversación ha ido subiendo.

La tensión sube en el plató de Telecinco

Kiko Rivera cansado de los argumentos de la colaboradora, le ha querido mostrar su opinión respecto a su postura. El cantante le ha dicho que tiene la misma actitud que su prima Anabel Pantoja, pero que ella no tiene ningún tipo de razones para defenderla, ya que no tiene nada que ver.

Además, después de la gran defensa de Belén, el cantante le ha dicho que si tanto quiere a su madre, que se la lleve 15 días a ver si después piensa lo mismo. Kiko Rivera ha confesado que quería mucho a la colaboradora, pero estaba cansado de tantas defensas en el plató.

Manu Carreño