Beñat y el Betis, crecimientos paralelos

Beñat vuelve a su casa y deja el hogar que le ha hecho grande. En el Betis encontró el camino que le cerraron en Bilbao. Ahora regresa tras un rodeo pero por la puerta grande. Nacido en Igorre, un pequeño pueblo vizcaíno próximo a Bilbao, jamás se quitó de la cabeza triunfar en San Mamés. Lo hizo, pero vestido del Betis en dos partidos memorables. Ahí se veían las intenciones del hijo de Maite, que verá cómo ahora se acercan a Txindorra, el restaurante familiar, con otros ojos aquellos que ahora lo verán disfrutar en su Athletic. Beñat deja atrás cuatro años como bético en un club que apostó por la movilidad y buenas maneras de este chico que andaba en el Conquense y a quien Antonio Blanco y Miguel Valenzuela rescataron cuando aquellos cinco minutos de los que había disfrutado en San Mamés de la mano de Félix Sarriugarte frente al Osasuna iban camino de simple anécdota. Su crecimiento ha sido bético y paralelo al club de Heliópolis. Llegó en Segunda y lo deja en Europa después de haber eclosionado como futbolista, llegar a ser internacional con la mejor selección del mundo y engordar sus arcas con cerca de diez millones de euros.

Fekir Betis