Bochorno en La Sexta Noche con los botellones sin toque de queda

Pasando la habitual información algunos desadaptados han cargado en contra de profesionales de la comunicación

La Sexta Noche ha sido el principal medio de información frente al acto de botellones realizado en varias zonas del país tras el levantamiento de las normas restrictivas frente a la pandemia del Covid-19. En una de esas entregas, algunos profesionales del periodismo de reportería han sufrido las consecuencias en lo que se ha conocido como el bochorno del botellón en Madrid.

Varias personas, acumuladas en ciertas zonas de la ciudad se han volcado a celebrar con fiestas y demás denominaciones al desorden. Inclusive sin tomar las medidas básicas para combatir los contagios. En el cubrimiento regular, que se hace tras el desplazamiento a las zonas de mayor incidencia, Marta Arráez ha visto como le han lanzado la botella de una cerveza que por fortuna no le ha impactado.

La Sexta Noche
La Sexta Noche emitiendo uno de sus programas en tv abierta

Con el caso de los botellones, la Sexta Noche ha abierto la polémica sobre las decisiones adoptabas por el gobierno

Iñaki López atónito ante la situación ha procedido a explicar en directo el asunto como debe ser. Pidiendo que le hagan un paneo sobre el estado general de las calles, ha abierto a su colega para emitir la realidad de un tema que parece menor y termina siendo complejo. La limitación de los derechos y libertades no puede culminar con el atropello a personas que están trabajando, aportaba sobre el final.

El caso se ha presentado en un momento de alta tensión, de hecho los agentes de la policía han tenido que intervenir para dispersar al cúmulo de gente que se reunía en la puerta del Sol en pleno centro de Madrid. Fue un botellazo lanzado con maldad, que no ha impactado pero que ha mostrado la crueldad de los participantes.

Y no fue el único evento, en varias entradas al aire había una historia que contar

Pero si creyeron que eso había sido todo, existe un error. Ya antes habían desconectado el cable a una de las cámaras que transmitía en directo, lo que les ha llevado a tener que demorar la transmisión afectando el conducto del programa mismo. De ahí la furia del presentador, que incluso les ha catalogado como irrespetuosos.

Al final ha deseado que todo salga bien a su colega, lanzando buena vibra para terminar con una jornada laboral atípica por las circunstancias. Todos estaban irrumpiendo leyes, estaban desaforados y enrarecidos. Las normas del gobierno están sacudiendo comportamientos bochornosos, a los que sin duda les habrá que revisar a profundidad evitando que escale con consecuencias mayores.

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