El programa dio con una pareja que se caracterizó por las obsesiones de la comensal a la hora de buscar el hombre perfecto

First Dates ha vuelto a mostrar la cara más curiosa en lo que se refiere a un dating de citas como es el que vemos en Cuatro, presentado por Carlos Sobera. Y es que, lejos de indicar alguna preferencia algo más llevadera en cuanto su pareja, la de Carmen no fue algo que pueda obtener de todo el mundo, como ocurrió con Ramón.

Así, este First Dates fue un tanto exigente a diferencia de otros programas en los que sus comensales se dirigen a sus citas, con Carmen como la principal implicada. Ella es una mujer muy trabajadora que se ha dedicado durante su vida empresarial a las ventas. Ha conocido a Ramón, un experto en el terreno empresarial.

Gran parte del mundo de Carmen se centra en la vida empresarial

Ramón ha confesado a Carmen que ha tenido varias empresas y eso le ha encantado, pues según ella, los autónomos tienen mucha fuerza ante la vida: “Me encantaría haberte conocido en tu etapa empresarial”, le dijo, donde Carmen cree que Ramón hubiera sacado lo mejor de ella como vendedora.

Lo que ha hecho contarle a él cuál era su obsesión y qué llamativo requisito debe tener su pareja ideal. Y muy común no es: “Tengo las ventas en mi cabeza y me gustaría conocer a alguien que tenga una mente empresarial”, especificó Carmen. “Quiero conocer a una persona estable, estabilizarme y juntos formar un equipo”, le respondió a Ramón después de que éste le preguntara por ello.

“Tengo las ventas en mi cabeza y me gustaría conocer a alguien que tenga una mente empresarial”

Carmen

“¡Qué empresarial! Si ella busca un vendedor, yo le vendo cualquier cosa, pero de lo que se trata aquí es de conectar con la otra persona”, dijo el hombre ante la cámara del programa de Cuatro. Y es que Ramón es un hombre que trabaja como jefe de taller de un concesionario de coches, por lo que a priori se adaptaría a las exigencias.

La cena fue dirigida hacia ese camino con Ramón de acompañante

La vendedora, como gran obsesionada con el mundo de las empresas y todo lo que tenga que ver con ello, dirigió la cena por ese camino, centrando la cena en esa dirección, ya que él es autónomo. A raíz de ello, se interesó mucho por cómo le estaba yendo a Ramón como trabajador por cuenta propia: “Es un poco sufrido. Es mejor trabajar para otros. No dependes de la economía ni de las crisis…”.

Por último, y pese a que congeniaron razonablemente bien, en la decisión final ambos coincidieron y decidieron no tener una segunda cita fuera del restaurante del programa de First Dates tras la cena que disfrutaron juntos. “Creo que no somos compatibles. Pienso que, a lo mejor, no estamos en el mismo punto todavía”, le comunicó finalmente Carmen.