El Athletic de Elizegi arrincona la figura descomunal de Koldo Asua

Indignación entre los athleticzales por el poco interés que el club ha puesto en su homenaje

No hay nada como pasarse por las redes sociales para plasmar las opiniones de los aficionados de un equipo ante algún hecho concreto que atañe a su club. En el caso del Athletic, la polémica está servida con la poca importancia que se le ha dado a una figura tan relevante como la de Koldo Asua.

El Profesor, como es apodado debido a la profesión que ejerció en los Jesuitas de Indautxu, ingresó en Lezama en 2004 de la mano de Fernando Lamikiz y Fernando Noriega, entonces presidente y director deportivo, respectivamente. Fiel a sus principios, en 2009 dimitió por desacuerdos con el proyecto del presidente Fernando García Macua.

Koldo Asua Athletic
Koldo Asua “el Profesor” de Lezama

Con Urrutia regresó y con Elizegi se fue para siempre

Josu Urrutia, tras su victoria en las elecciones en 2011, reclutó de nuevo a Asua, que permaneció en la entidad hasta 2019, cuando renunció al puesto, de nuevo protegiendo sus ideales, que distaban del nuevo mandato. Dimitió de su cargo con tres meses de antelación porque no encontraba sintonía con el nuevo proyecto liderado por Rafa Alkorta y avalado por el presidente, Aitor Elizegi.

“La nueva Junta Directiva no sabe ni nuestro proyecto. Ha elegido otro y ya lo ha puesto en marcha. Ojalá les vaya de cine. No he hablado nunca con la Junta Directiva. Lo que van a hacer no va con mis ideas y lo correcto era marcharme. En el proyecto actual no encajo y tomé la decisión con gran dolor”, se despedía para siempre Koldo Asua, muy querido en el Athletic.

Los jugadores del Athletic sí homenajean a Koldo Asua

Ahora, con motivo de su muerte, la afición athleticzale está profundamente dolida por el tratamiento que se ha tenido desde el presidente del Athletic hacia Koldo Asua. Se guardó un minuto de silencio, sin más, como cuando se muere cualquier otra personalidad del mundo del deporte, aunque no esté ligada al Athletic.

Los únicos que rindieron el respeto que merece fueron los propios jugadores, enseñando al viento una camiseta con su nombre. Y es que jugadores como Iker Muniain o Iñaki Williams estaban muy ligados a su figura. Muy poco elegante ha sido lo que ha hecho Elizegi, por muchas diferencias que tuvieran en vida.

Jon Uriarte