El Banco Santander señala a su máximo enemigo

Para Ana Botín las compañías tecnológicas están usurpando el terreno a los bancos

La presidenta del Banco Santander tiene muy bien ubicado a su enemigo más peligroso. Según Ana Botín son las llamadas Fintech, es decir, las empresas tecnológicas relacionadas con las finanzas. Éstas están comenzando a actuar como si fueran bancos pero sin las limitaciones de los propios bancos.

Según la presidenta del Banco Santander, Ana Botín, es hora de poner cerco sobre este peligroso enemigo. Habla de los bancos en general, pero es evidente que lo único en lo que piensa la máxima responsable de la entidad cántabra es en el trozo de pastel que ellos mismos están perdiendo.

Banco Santander
Ana Botín, presidenta del Banco Santander

El Banco Santander se prepara para luchar con el enemigo de la Fintech

A través de sus colaboraciones en el Financial Times, la presidenta del Banco Santander plantea tres desafíos para poder luchar con este enemigo de las Fintech. Posibilitar que los bancos puedan financiar a más empresas, establecer una transición para que la industria financiera sea amigable con el medio ambiente y atacar de una vez la revolución digital.

Para Ana Botín no se puede tolerar que estas nuevas empresas tecnológicas estén comenzando a ejercer funciones bancarias como dar créditos, sin tener las mismas reglas de juego que tienen la totalidad de bancos. Porque eso se llama competencia desleal y no es admisible.

Ana Botín se queja en el Financial Times

«Las grandes compañías tecnológicas se están convirtiendo en plataformas de préstamos sin tener que cumplir con la mayoría de las regulaciones bancarias. Su papel, aunque todavía relativamente pequeño en general, está creciendo”, sostiene Ana Botín en el mencionado artículo de Financial Times.

Pero cuando la presidenta del Banco Santander habla de hacer frente al enemigo, no pide que se den más ventajas a los bancos. Lo que denuncia es que todas las regulaciones que hay están favoreciendo a estas empresas tecnológicas y están dejando obsoleto al sistema bancario.

Mario Casas