Un Deportivo al borde del abismo se aferra a favor del FC Barcelona

El FC Barcelona es un club a la deriva en los institucional. A nivel deportivo, sin demasiada brillantez, es cierto que salva los muebles porque tiene a varios de los mejores jugadores del mundo y sobre todo a Leo Messi. Pero en los despachos hace tiempo que se vienen haciendo muy mal las cosas. No existe una línea a seguir y el objetivo cambia cada día.

Porque no se entiende la gestión de la defensa. Primero se puso a Matthijs de Ligt como objetivo prioritario. Se llegó a hablar de fichaje estratégico. Pero apareció en escena a Neymar y se olvidó al defensa holandés. Es más, se hablaba de meter a Umtiti en la operación. Pasar de querer a De Ligt a ofrecer a Umtiti. Esa era la planificación.

valverde

Peor aún. Ernesto Valverde dijo en verano que le gustaba Todibo. Y se frenó la cesión del jugador francés. Desde entonces no solo no ha jugado, sino que ahora se dice que Valverde prefiere a Araujo, defensa del filial, y que se busca una salida para Todibo en el próximo mercado invernal. Una gestión indigna de un club tan grande.

El Deportivo de la Coruña pregunta por Todibo

Dentro de estas deficiencias en la gestión, encontramos un beneficiado. Un Deportivo de la Coruña en horas bajas que necesita un golpe de efecto para volver a creer en sus posibilidades. Porque no es normal que sean colistas tras 16 jornadas. Un equipo que fue diseñado para ascender y que, de hecho, estuvo a cinco minutos de ascender la pasada campaña.

Luis César ha dispuesto a Peru Nolaskoain de pivote defensivo, pero la sangría continúa. La defensa es muy blanda y concede mucho, demasiado a los rivales. De ahí que se pretenda cambiar el dibujo. A partir del próximo partido dispondrá una defensa de 3 centrales, por lo que la opción de Jean-Clair Todibo pueda resultar una solución perfecta.

Jean-Clair Todibo

Todo en un momento absolutamente desesperado. Porque aunque la plantilla del Deportivo de la Coruña sea mucho mejor que la mayoría de equipos en la Liga SmartBank, cuando se entra en espiral de derrotas y la afición se desentiende, cada vez se hace más y más difícil encontrar una reacción.