El FC Barcelona sacrifica a Ter Stegen para armar equipo campeón

El presidente azulgrana tantea la dolorosa decisión de prescindir de uno de los mejores jugadores

El verano se presenta durísimo en el FC Barcelona. El presidente, Joan Laporta, ya ha dejado claro que está hasta el gorro de la falta de compromiso y rigor del vestuario. Y está dispuesto a lo que sea con tal de renovar, en profundidad, a la plantilla. En esas, Ter Stegen podría ser sacrificado para atraer fichajes gordos al FC Barcelona.

Un Ter Stegen que es de los más queridos por parte de la afición, Messi al margen. Un Ter Stegen que incluso ha renunciado a la Eurocopa para operarse un problema que tiene en la rodilla y estar a tope el año próximo. Y que lo hace una vez se han acabado los objetivos del FC Barcelona.

Ter Stegen
El portero titular podría salir del Barcelona

Pocos jugadores rentables en el Barça

Sin embargo, no hay que obviar tampoco que ahora mismo, jugadores rentables de verdad para el FC Barcelona hay pocos. Messi, Frenkie de Jong, Ansu Fati, Pedri… poquito más. Estamos hablando de 4 jugadores que pueden llegar a ser el mejor del mundo en su posición en unos años (Messi lógicamente ya lo es).

Evidentemente vender a cualquiera de ellos es darse un tiro en el pie. Sin embargo, con Ter Stegen, más allá de que es buenísimo, hablamos de un portero. Hay otros muchos porteros capaces de hacerlo muy bien en la portería del FC Barcelona. Y además, Laporta tendría la jugada hecha.

Ter Stegen podría salir del FC Barcelona

Porque Mino Raiola le ofrece a Gianluigi Donnarumma, que si el Milan no entra en champions saldrá gratis. Tiene 22 años y está considerado entre los 5 mejores porteros de los próximo años. Llegaría gratis, mientras que por Ter Stegen hay equipos dispuestos a soltar hasta 100 millones de euros.

Sacrificar a Ter Stegen le podría suponer al FC Barcelona tener liquidez para un fichaje diferencial arriba. Y, casualmente, el mismo representante de Donnarumma es también de Erling Haaland. A simple vista no es algo que le guste a ningún culé. Pero poniéndose en lo peor… igual no es mala solución.

Locatelli