El fútbol sólo puede dar las gracias a Pirlo, por @gontzalh

Cuando Andrea Pirlo recibe y levanta la cabeza, sus ojos atisban un horizonte diferente al resto. No está para definir ni para robar, ni siquiera para ser el jugador más destacado del partido. Su labor es otra, quizá la más compleja de todas. Él es el ingeniero del equipo, el hombre que, por encima de su excelente golpeo a balón parado, tiene sobre sus hombros la responsabilidad de dictaminar cual es el rumbo que deben tomar el resto de sus compañeros.

Pirlo es la figura que da forma al partido, el nexo entre defensa y ataque, quien determina el ritmo: cuando correr, cuando parar, cuando arriesgar y cuando guardar la ropa. Lo hace con una naturalidad que minimiza el impacto que tiene en el juego, ya que huye de florituras y recursos banales. Él no está para eso, sino para aguantar el balón mientras el equipo corre, se estira, mientras su mente comienza a construir la mejor manera de profundizar. Su cabeza es sin duda su mejor arma, capaz de ver lo que otros no pueden, de pensar más rápido que los demás.

Sorprendió Carlo Ancelotti en su día, en un Calcio donde imperaba la rigidez táctica, situándolo como primer mediocentro por delante de la defensa, cuando durante muchos años había sido un mediapunta técnico sin demasiada repercusión. Hombre de buen golpeo a balón parado cuyas verdaderas facultades no habían florecido.

Sin físico y con un estilo de juego completamente alejado de los parámetros del fútbol italiano, el bueno de Andrea fue poco a poco sentando cátedra en la posición y dejando claro que la calidad puede tumbar cualquier barrera. Bajo su batuta, el Milan ganó 2 Scudettos, 2 Ligas de Campeones, 1 Supercopa de Europa, 1 Mundial de Clubes y 1 Copa de Italia. En 2006 fue la brújula de la Italia que logró el Mundial y desde hace dos años colecciona títulos de Liga en la Juventus de Turín.

No sería desacertado asegurar que el rumbo que ha tomado el fútbol italiano en los últimos años es culpa de Pirlo. Desde luego la selección nacional, que desde hace ya algún tiempo juega con el balón en los pies, ha ido mutando para adaptarse a las características de su mejor jugador. Las dos Ligas consecutivas logradas por la Juventus, con el italiano como máxima referencia, hacen que otros tomen ejemplo.

Estrellas hay muchas en el mundo del fútbol, pero pocos son los jugadores con el don de tener tanto impacto en el juego colectivo como Pirlo, a quien el reconocimiento mundial le llega en la fase final de su carrera. Un futbolista capaz de cambiar el estilo de todo un país. El fútbol lo agradece. No te vayas nunca.

 @gontzalh