El jugador ideal: Hoy, el centro delantero

Una vez más, desde www.futbolparatodos.com.ar, nos proponemos analizar al jugador ideal puesto por puesto.

En este caso ponemos el foco en el “centro delantero ideal”, más conocido como el “9″.

El goleador suele llevarse las fotos, el reconocimiento de la gente y las tapas de revistas pero más allá de que detrás hay un equipo que lo asiste, el propio delantero debe reunir ciertas cualidades que le permiten llegar con libertad para dar ese toque final, que parece fácil porque resulta solo un “empujón” a la red pero antes hubo un trabajo silencioso y fundamental.

Un referente histórico, como Leopoldo Jacinto Luque, destaca la “movilidad” permanente que debe tener el centro delantero. Esa movilidad lleva a la “anticipación”, como también acotó el ex Boca, el Tanque Rojas.

La movilidad permanente lleva a sacarse marcas pero también a sorprender al rival, por detrás, para poner la pierna antes y marcar.

El Gallego Esteban González lo describió de manera metafórica. El 9 debe tener “olfato”. “Saber que la pelota va a caer a donde imaginás para poder convertir”.

Este comentario del ex San Lorenzo nos recuerda aquella frase de Carlos Bianchi sobre Martín Palermo. “El optimista del gol”.

Palermo nunca fue dotado genéticamente por la técnica, pero la trabajó y evolucionó. Perfeccionó su cabezazo y hasta ha hecho goles de emboquillada, pero la imagen que queda es la de un delantero que no hacía goles vistosos sino impensados. Palermo estaba siempre donde tenía que estar. Él siempre se a anticipaba a una pifia del defensor o un rebote del arquero. Pensaba lo que ninguno de sus rivales pensaba.

Y el ejemplo de Palermo concuerda con lo que nos afirmaba Gustavo Abel Dezotti. Para el ex Newell’s, la “potencia y el cabezazo” son armas que hacen la diferencia.

La Potencia es para ganar la posición frente a los robustos marcadores centrales y el cabezazo para tener una herramienta más a la hora de anotar, porque el centro delantero siempre espera en el área y la pelota puede llegar tanto por arriba como por abajo.

Para Daniel Onega, la altura es fundamental en un 9 ideal para ganar de arriba, pero tanto Luque como el Gallego González, destacan la “movilidad” por encima del cabezazo, ya que saber moverse y encontrar espacios dentro del área sumado a la riqueza técnica para definir, cierran un combo perfecto.

 

Pensar lo que puede llegara ocurrir significa no dar por perdida una pelota. El arquero puede pifiar. Y anticiparse al rival significa moverse de tal forma que el defensor piense que no tiene de que preocuparse pero cuando la pelota llega al área aparece la pierna del delantero para convertir.

El espectador siempre ve el trabajo terminado, que es el gol. Pero el delantero debe fabrica su espacio. Hay un trabajo de logística que se da mientras sus compañeros tocan el balón fuera del área y otro de confianza y técnica para concretar el objetivo. Lo interesante es que su cabeza no para de funcionar en ningún instante del partido, porque la pelota puede llegar en cualquier momento y de cualquier forma.

Aquí dejamos algunos ejemplos:

Martín Cauteruccio, con “potencia”, gana la posición y define con “técnica”.

Emmanuel Gigliotti, “olfato goleador” para esperar rebote del arquero.

Facundo Ferreyra “nunca la dio por perdida” y tuvo su premio.

Ignacio Scocco, “técnica para definir” ante el arquero

Santiago Silva se “anticipa” al defensor y define

Carlos Luna, “anticipación y técnica en el cabezazo”

Producción periodística: Martín Beamurguia – Mariano Angarolla

Lautaro Martínez