El punto débil del Madrid pasa del balón parado a los cabezazos

Oriol Riera celebra sus dos goles al Madrid: Agencias.

Hubo un tiempo en el que los rivales del Real Madrid habían descubierto un punto débil por el cual era muy fácil meter el dedo en la llaga. Y es que si al equipo contrario le tocaba disparar a balón parado, era casi seguro que metía un gol. Esta laguna no fue capaz de colmatarla ninguno de los entrenadores que el club de Chamartín ha tenido en los últimos años.

Ahora que este tipo de goles encajados al Madrid ya no están tan de continua actualidad, llegan otros que empiezan a ser un dolor de cabeza (nunca mejor dicho) para los hombres de Carlo Ancelotti: los últimos 4 goles metidos en portería blanca han llegado desde el juego aéreo, concretamente por el par de cabezazos de Oriol Riera (Osasuna) y los de Jérémy Mathieu y Pablo Piatti (Valencia).

Ante esta situación, Ancelotti niega estar preocupado, pero sí que ha dado un toque de atención a sus hombres para que no se vuelva a repetir. Y es que el italiano quiere evitar por todos los medios que a la vuelta de las vacaciones, vuelvan las jugadas comprometidas por lo alto por tercera jornada consecutiva.

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