El Real Zaragoza pide al Athletic la cesión del olvidado de Marcelino

Con un panorama tan hostil, no se haría extraño ver que entre clubes existiera posibilidad de dar cupo a uno de los jugadores más ricos técnicamente en Lezama

Como si se tratase de una historia de terror, en el Athletic club de Bilbao ha salido a flote una situación compleja que involucra a un activo. Se trata de Iñigo Vicente, que interesa como olvidado en forma de cesión al Real Zaragoza que está tras la búsqueda de futbolistas de cara a lo que será su participación la siguiente temporada.

El extremo ha sido uno de los jugadores más maltratados tras el arribo de Marcelino García a la dirección técnica, avisándole inclusive que su participación en lo que resta de temporada va a ser nula. Motivación importante para el equipo de JIM, que busca de una u otra manera ser el encargado de la gestión de la plantilla en este sentido mientras le sea posible se lance sin obstáculos.

obsesiones Marcelino
Las tres obsesiones de Marcelino García Toral

Opciones muchas, el tema depende de la visual del Athletic para entregar esta cesión al Zaragoza en verano

De hecho, un medio le ha realizado un reportaje destacando sus virtudes, a alguien que durante toda su vida y carrera profesional se ha dedicado al mismo equipo. A manera de traición ha sido direccionado, y con el talento además de la juventud a cuestas necesita una oportunidad. El cuadro de Juan Ignacio Martínez parece ser un lugar especial, por la renovada dirección que parece tomar su gestión.

Han crecido bastante, y de pelear el descenso se han logrado ubicar en zona intermedia de la tabla general de posiciones. La directiva tiene en mente enfocar ese hecho a la siguiente temporada, teniendo como referencia la primera división como es costumbre. Aunque no se ha dicho nada, lo que si tienen claro es que el Athletic entrará a analizar todo ofrecimiento en su lugar a partir del 30 de junio.

Marcelino: cruel y revolucionario en Lezama

Lezama es el campo de formación más promisorio de España, de eso parecen quedar pocas dudas. El margen de ventas y los niveles económicos alcanzados en los últimos años son un fuerte indicio como para dejarlo en evidencia. Quizás en esa vía es que no ha podido tener aceptación, ya que se erige como un entrenador bastante exigente y déspota con algunos talentos propios.

Iñigo Vicente parece tranquilo y aceptará cualquier oportunidad que le nazca para desplegar su talento. Sabe que con trabajo y aplicación puede rendir para demostrar el por qué desde que tenía 10 años está en el mismo sitio. Su deseo es triunfar con la camiseta rojinegra, su pasión extendida por generaciones.

Andoni Gorosabel