Florentino Pérez más que cachondo con el fichaje de Mbappé por el Real Madrid

Si ya era una prioridad ahora es una obsesión el hat trick del francés al FC Barcelona es la espoleta para darlo todo en su contratación, tiene 22 años

El super goleador francés Kylian Mbappé eludió hablar de su renovación con el Paris Saint-Germain tras su exhibición de este martes ante el FC Barcelona en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones porque “sería estúpido decidir tu futuro por un partido bueno o uno malo”.

“Esta pregunta surge a menudo. Sería estúpido decidir tu futuro por un partido bueno o uno malo. Si hubiéramos perdido habría sido ridículo decir que no voy a renovar porque perdimos”, subrayó Mbappé al micrófono de ‘RMC Sport’ tras el encuentro.

El internacional aseguró que prefiere “dejar hablar” a la gente. “No escucho lo que dice la gente. Esto es una reflexión a largo plazo, no de un partido o dos. Siempre he dicho que soy feliz en París y con este tipo de partidos aún más”, comentó.

“Estamos muy contentos, fue un partido muy importante para nosotros. Queríamos venir a ganar y es lo que hicimos. Este partido ha sido maravilloso, pero no hemos ganado nada”, añadió el campeón del mundo, que cree que Mauricio Pochettino ha hecho “un trabajo maravilloso” desde su llegada, pero que no olvidó decir que era “una continuación” del de Thomas Tuchel.

Mbappé celebró su buen partido, coronado por un triplete. “Estoy contento. Yo siempre he querido dar lo mejor de mí con el PSG, es una camiseta que tengo muy cerca de mi corazón. Tal vez pierda algunos partidos, pero nunca me esconderé”, sentenció.

En la carrera de todo gran jugador hay partidos para el recuerdo,  aquellos que con el pasar de los años refuerzan el mito. Si hay un torneo que se presta para gestas inolvidables esa es sin duda la Copa de Europa. Ronaldo en Old Trafford en la primeravera del 2003, Messi rompiendo a Boateng, Kaká colisionando a Evra y Heinze, Cristiano y su chilena en Turín son momentos memorables de gloria individual en días de noche mágicas. 

Después de hoy  habrá que sumar a esta lista la actuación de Mbappé en el Camp Nou en febrero del 2021. Kylian en este martes de octavos de final fue un demonio indetenible para un Barcelona enclenque, disfrazado de equipo candidato a todo. Tres goles hizo el francés y dejó un aura de superioridad impresionante en la victoria 4-1 del PSG en la ciudad condal.

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Los parisinos arribaron a Catalunya con ciertas dudas pues entre las lesiones de Neymar y Dimaría, más una dinámica irregular en Ligue 1 hacían preveer una eliminatoria mucho más pareja que lo imaginado en diciembre. También porque el Barça por primera vez en mucho tiempo daba síntomas de una idea coherente.

Pochetino salió al Camp Nou con un plan similiar a como viene jugando en el torneo francés. Escogió el 4-3-3 como dibujo, Paredes de mediocentro acompañado por Gueye y Verrati como interiores, mientras que los teóricos extremos, Mbappé y Kean, más que dar amplitud venían constantemente a los pasillos interiores para generar ventajas, mientras los laterales eran los que ocupaban los carriles. Esta idea en el torneo doméstico francés ha provocado inoperancia y poca continuidad, más que nada por lo reactivo de los planteamiento rivales y la falta de talento de sus laterales para marcar diferencias. Pero ante el azulgrana se iban a encontrar un panorama distinto, había espacios y agujeros. 

Los catalanes iniciaron como se esperaba con las novedades de Piqué y Dest en la alineación pero jugando a lo mismo de los últimos meses, priorizando generar mucho aunque también recibiera, la diferencia es que enfrente tenía un equipo superior en este tipo de combates.

La pérdida del Barcelona era horrible, con ella le daba tiempo y espacio a Paredes de conectar con facilidad con todo su entorno. Además Verrati dio una ‘masterclass’ de proteger el balón y temporizar el pase para soltarlo en el momento adecuado.

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La primera mitad fue entretenida y aunque los culés generaron alguna situaciones, siempre dieron la sensación de estar al borde del abismo. Incluso se ponían en ventaja con un penal muy riguroso sobre De Jong que cambió por gol Messi.

El PSG combinaba por dentro y explotaba su banda izquierda, la derecha del Barça con Mbappé y Kurzawa ante  el solitario y vendido Dest. Dembelé nunca lo acompaño y por ahí los franceses sacaron pétroleo de esa grieta. El empate llegó por ese flanco, cambio de dirección sobre Kurzawa, el lateral metió el balón el área, Verrati con un toque de artista dio continuidad y Mbappé le rompió la cintura a Lenglet para luego fusilar a Ter Stegen.

El segundo tiempo comenzó como el primero, el PSG con campo para correr, jugando en los costados de Busquet y citándose con el meta de Monchengladbach. Cerca estuvo en Mbappé en una corrida por el carril central, luego Kean no pudo derribar en la última instancia al muro alemán. Fueron tantas las ventajas que por cuestión de inercia los parisinos le iban a dar otra bofetada al Barcelona. Paredes recibió solo en la bomba central, ajustó el periscopio y lanzó al espacio un envió maravilloso sobre la carrera de Florenzi, para que el italiano metiera el pase de la muerte que tras tocar en Piqué se encontró con la bota izquierda de Mbappé y era el 1-2 para los de Pochetino. El tercero llegó a balón parado en una falta botada por el mediocentro argentino y cabeceada por Kean.

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El Barca se tuvo que desmelenar arriba en busca de un gol que fuera una vida extra para la vuelta, el PSG dio un pasito atrás, sabedores de que todavía le quedaban algunas oportunidades a la contra que lo dejaran frente a frente con Ter Stegen. Y así lograron el cuarto, pérdida culé en la frontal, combinación entre Draxler, Danilo y Paredes para superar presión y el alemán condujo un tres para dos favorable, aguantó lo suficiente para fijar su marca y cedió en el momento justo para que Mbappé completará su triplete con un golpeo dulce al palo lejano de Ter Stegen 1-4.

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Otra vez el Barça deja de competir en contexto europeo y ya podemos añadir a la lista de Turín, Roma, Anfield y Bayern, a Kylian Mbappé y su PSG. Golpe de realidad para el proyecto catalán, el cual a pesar que ha crecido desde que inició la temporada está muy lejos de ser competitivo en champions. LLama mucho la atención lo mal que compiten los azulgranas cuando les toca ser inferiores en los partidos.

Por su parte el PSG dio un manotazo sobre la mesa de equipo que empieza a llegar a la madurez, pues incluso sin llegar en un gran momento sin contar con su á figura y comenzar perdiendo se sobrepuso y terminó paseandose por el Camp Nou.