Mendizorroza pasa del interés al movimiento concreto por un perfil diferencial para el sistema de Eduardo Coudet
Los contactos entre el club babazorro y Boca han dejado de ser exploratorios. El Deportivo Alavés ha reactivado la Operación Zenón con una propuesta ya sobre la mesa, convencido de que el argentino es la pieza que falta para dar un salto ofensivo inmediato. Tras el intento fallido del pasado verano, ahora hay consenso interno y timing de mercado para cerrar una cesión con opción de compra.
Zenón encaja por edad, recorrido y polivalencia. A sus 24 años, llega con una mochila competitiva pesada y con la ventaja añadida de aterrizar bajo la dirección de un técnico que conoce a la perfección su fútbol y el contexto del que procede.
El perfil que cambia registros: zurda, pausa y último pase
Para Eduardo Coudet, Zenón no es solo un extremo. Es un futbolista que ordena ataques. Puede partir desde la izquierda, jugar por dentro como interior o aparecer como mediapunta cuando el partido lo exige. Su zurda ofrece precisión en centros, balón parado y pases entre líneas, un registro que al Alavés le ha faltado con regularidad en la primera vuelta.
Además, su capacidad asociativa permite potenciar a jugadores como Carlos Vicente o Lucas Boyé, liberándolos de responsabilidades creativas excesivas. Zenón suma, ordena y da continuidad.
La fórmula económica: cesión con compra y revalorización europea
El esquema que se negocia pasa por una cesión hasta final de temporada con opción de compra en una horquilla aproximada de 6 a 8 millones de euros. Boca Juniors, que invirtió 3,5 millones de dólares en su día, ve con buenos ojos una salida controlada que permita revalorizar al jugador en LaLiga.
El Alavés, por su parte, reduce riesgo y gana tiempo para evaluar su impacto real en el fútbol europeo. Es una operación alineada con su política reciente: talento contrastado, margen de crecimiento y encaje inmediato.
Experiencia competitiva y adaptación rápida garantizada
Uno de los grandes avales de Zenón es su bagaje. Cerca de 200 partidos profesionales, presión constante y exigencia máxima en Argentina. No llega como promesa, sino como futbolista hecho. Ha convivido con contextos hostiles, partidos grandes y responsabilidad continua, algo que en Vitoria se valora especialmente para una segunda vuelta sin margen de error.
Su paso por selecciones inferiores argentinas refuerza la sensación de techo alto, pero el foco del Alavés es el presente: rendimiento desde el primer día.

El factor Coudet inclina la balanza
El técnico ha sido determinante. Ha trasladado al jugador un mensaje claro: titularidad, libertad y liderazgo ofensivo. Zenón sería el motor creativo del equipo, especialmente en un carril izquierdo que ha vivido altibajos. Esa claridad de rol y la confianza directa del entrenador están acercando posiciones de forma definitiva.
Si no hay giros inesperados, la Operación Zenón ha dejado de ser un deseo para convertirse en una negociación avanzada que puede marcar el mercado invernal del Deportivo Alavés.





