Mariano tuvo el partido pero falló el 1-3 solo ante el portero

Periodista Deportivo |

El delantero entró en el 83 con el Alavés ganando 1-2, se plantó solo ante el portero pero el control se le quedó atrás: minutos después el Valencia completaba la remontada con el 3-2 en el 97

El fútbol puede ser cruel. Mariano Díaz lo sabe mejor que nadie después de lo que vivió en Mestalla. El delantero volvió a tener minutos con el Deportivo Alavés de la mano de Quique Sánchez Flores, entró en el minuto 83 con el marcador a favor (1-2) y su misión era clara: refrescar el ataque y ayudar a cerrar el partido. Lo que vino después no salió según el guión.

Nada más pisar el césped, Mariano tuvo dificultades para entrar en ritmo. En una de sus primeras carreras llegó a tropezar intentando atacar un balón al espacio. La presión del Valencia le robó el balón en varias ocasiones y apenas pudo conectar con sus compañeros. El partido se movía a un ritmo que el delantero no terminaba de encontrar.

La ocasión que pudo sentenciar el partido

El momento clave llegó cuando el Alavés tuvo la oportunidad de matar el encuentro de una vez. Mariano se plantó prácticamente solo ante el portero rival tras un balón al espacio. Era el momento. Era su momento. Pero el control se le quedó atrás y la ocasión se diluyó antes de poder rematar con claridad. Una jugada que pudo ser el 1-3 y cerrar el duelo definitivamente.

El fútbol fue implacable en los minutos siguientes. El Valencia reaccionó, Cömert igualó en el 89 y Hugo Duro sentenció de penalti en el 97 para completar una remontada que dejó al Alavés con la amarga sensación de haber tenido el partido en la mano. Y a Mariano con una noche muy difícil de olvidar: el regreso que debía ser una oportunidad para reivindicarse terminó convirtiéndose en uno de esos episodios que el fútbol escribe sin piedad.