El vestuario del Deportivo Alavés asume que el Real Madrid llegará herido y exige concentración absoluta en Mendizorroza
La visita del Real Madrid obliga al Deportivo Alavés a activar todas las alarmas competitivas. El equipo de Antonio Sivera entiende que la situación del rival puede multiplicar su peligro. El meta considera que los blancos llegarán heridos y ansiosos por reaccionar. El portero insiste en que la permanencia se sostiene en Mendizorroza y recuerda que cada detalle marcará un partido exigente. La preparación del grupo refleja un mensaje directo y cargado de intención.
Aunque el estado anímico del Madrid domina el relato previo, Sivera subraya que el plan del equipo no cambia. La idea pasa por competir cada acción y evitar errores en ambas áreas. Para él, el domingo representa una oportunidad para fortalecer la identidad de un grupo que recuperó sensaciones tras vencer a la Real Sociedad. El vestuario reconoce que el rival es poderoso, aunque también vulnerable.
El portero asume que el Madrid llega tocado y avisa del impacto emocional que puede tener en el partido
El capitán verbaliza un pensamiento compartido por el vestuario. “Vendrán heridos con ganas de cambiar la situación”, afirmó, consciente de que esa mezcla provoca un escenario imprevisible. El equipo blanco vive días de dudas bajo el mando de Xabi Alonso, aunque Sivera interpreta ese contexto como un posible estímulo. “Puede ser arma de doble filo”, admitió, señalando que el rival puede mostrar dudas o reaccionar con agresividad competitiva.
El guardameta recordó que el Madrid sigue generando peligro desde cualquier zona. Por eso pide máxima atención ante sus jugadores ofensivos. Considera que resistir los tramos de mayor sufrimiento marcará opciones reales de puntuar. “Si estamos concentrados, estaremos más cerca de sumar”, añadió. Esa seriedad deberá aparecer desde el primer minuto.
Gestión del vestuario y confianza interna con la mano de Coudet
El papel de Eduardo Coudet también aparece en el discurso del portero. Sivera valora su capacidad para igualar el enfoque competitivo sin mirar escudos. “Le da igual Madrid que Getafe”, afirmó. El vestuario agradece esa insistencia en jugar siempre para ganar. El mensaje provoca una respuesta anímica inmediata. El grupo siente respaldo y asume que debe mantener el plan sin bajar revoluciones.
El portero defendió la idea de sostener la concentración durante los noventa minutos. Considera que cualquier despiste se convierte en castigo inmediato frente a un rival con tanta pegada. También destacó el impacto emocional del triunfo reciente ante la Real Sociedad, clave para reactivar confianza y reforzar la estructura defensiva del equipo.

Mendizorroza vuelve a ser clave para la salvación y Sivera reclama convicción en un partido de máxima exigencia
El capitán insiste en que la permanencia “se construye en Mendizorroza”. El equipo concede poco en su estadio y el mensaje interno no cambia. El Alavés siente que puede competir contra cualquiera si sostiene esfuerzo y compromiso colectivo. Sivera valoró la presión de los puntas, el trabajo de las bandas y el sacrificio defensivo. “Nos chutan muy poco”, explicó, orgulloso de la intensidad que muestra el grupo.
El duelo ante el Real Madrid representa un examen enorme, aunque también una oportunidad. Sivera cree que el equipo llega preparado para un desafío así. El vestuario entiende el contexto y quiere demostrar que la reacción contra la Real marcó un punto de partida.





