Los tres fichajes de invierno del Almería llegaron listos para jugar y entraron directos al once: Morcillo, Miguel y Ely

Periodista Deportivo |

La dirección deportiva acertó con una condición innegociable: que llegaran a punto físicamente, y los tres llegaron como aviones desde sus clubes anteriores

La dirección deportiva del Almería tuvo claro lo que necesitaba en el mercado de invierno y fue a buscarlo con una condición innegociable: los fichajes tenían que llegar listos para jugar. No para adaptarse, no para coger ritmo, no para ir de menos a más. Listos. Desde el primer día.

Morcillo, Miguel y Ely cumplieron exactamente eso. Los tres entraron directos al once titular y los tres llegaron en un nivel físico superior al del equipo, lo que se traduce en un plus inmediato que el entrenador rojiblanco no tenía antes de enero.

Por qué funciona y por qué hay que vigilarlo

El acierto tiene una explicación sencilla: los tres venían trabajando desde la pretemporada en sus clubes anteriores con la velocidad de crucero que exige el fútbol de alta intensidad. Llegaron con esa inercia y el Almería se ha beneficiado directamente de ese trabajo previo que no ha costado ni un día de entrenamiento.

El matiz que la dirección deportiva no puede ignorar es que ese estado de forma óptimo tiene fecha de caducidad. Un jugador que llega en pico físico tras meses de competición continua no puede mantener ese nivel indefinidamente sin una gestión inteligente de cargas. Lo que hoy es una ventaja puede convertirse en fatiga acumulada si no se administra bien.

El Almería ha dado con la tecla. Ahora toca no estropearla.