El regreso del canterano Jorge Pascual convierte el duelo en un examen emocional y deportivo para una Almería en plena fragilidad defensiva
El Estadio de los Juegos Mediterráneos se prepara para un partido con carga emocional añadida. Jorge Pascual, almeriense de nacimiento y formado en la UD Almería, vuelve a casa como una de las grandes amenazas del Granada CF. A sus 22 años, el delantero ha dado el salto definitivo tras una progresión constante lejos de su tierra. Ya no es una promesa. Es una realidad ofensiva que llega en el peor momento posible para el conjunto rojiblanco.
El Almería afronta el choque con una defensa bajo mínimos, castigada por lesiones y falta de continuidad. El contexto convierte el regreso del canterano en una prueba incómoda. Pascual no vuelve para homenajes. Vuelve como delantero titular y con números que avalan su crecimiento.
La sociedad con José Arnáiz potencia al Granada y multiplica los problemas tácticos del Almería
El peligro no llega solo. José Arnáiz ha encontrado en Jorge Pascual el socio perfecto para construir una de las duplas más productivas del campeonato. La llamada “Doble J” combina movilidad, lectura de espacios y eficacia. Pascual ataca los intervalos con desmarques constantes. Arnáiz aporta pausa, visión y último pase.
En el Granada CF, el cuerpo técnico les ha dado libertad total para intercambiar posiciones y desordenar defensas. Frente a una zaga almeriense mermada por las ausencias de Bonini y Chumi, esta pareja puede marcar diferencias desde el primer minuto. El problema para el Almería no es solo individual. Es estructural. Las transiciones defensivas están siendo un punto débil recurrente y el Granada sabe explotarlas.

La defensa en cuadro del Almería y el dilema de la grada ante el hijo pródigo
La situación defensiva de la UD Almería condiciona todo el plan de partido. Con pocas alternativas naturales en el eje, el equipo se ve obligado a reajustes constantes. La experiencia de Aridane no está siendo suficiente para tapar una sangría de goles que preocupa al entorno. En ese escenario, la movilidad de Pascual y la inteligencia de Arnáiz pueden resultar determinantes.
En la grada, el sentimiento está dividido. Orgullo por ver crecer a un futbolista de la casa. Inquietud por que sea él quien castigue a su antiguo club. Jorge Pascual salió el pasado verano con las ideas claras y eligió Granada como siguiente paso. El sábado no habrá término medio. O aplausos contenidos o silencio tenso. El Mediterráneo dictará sentencia.





