La cesión de Álex Padilla a Pumas es el origen del baneo de la FIFA al Athletic Club

Periodista Deportiva |

Ibaigane aclara que la sanción se debe a una discrepancia por los derechos del portero y espera una solución inminente

El misterio sobre la inclusión del Athletic Club en la «lista negra» de la FIFA ya tiene explicación oficial. El origen del conflicto burocrático se encuentra en la operación de cesión de Álex Padilla al Pumas mexicano. Según han transmitido fuentes del club, existe una discrepancia técnica en relación con los derechos del guardameta, un desajuste administrativo que ha activado de forma automática el sistema de sanciones del máximo organismo del fútbol mundial.

Desde el palacio de Ibaigane se insiste en un mensaje de absoluta normalidad y calma. Los responsables de la entidad consideran que se trata de un simple trámite de regularización documental entre ambos clubes y la federación internacional. El objetivo es solventar estas diferencias en los próximos días para que el nombre del Athletic desaparezca del registro de clubes baneados, eliminando así cualquier sombra sobre la posibilidad de estar tres ventanas sin fichar.

Un conflicto documental con fecha de caducidad

El caso de Álex Padilla es el ejemplo perfecto de cómo la burocracia del fútbol moderno puede generar titulares alarmantes por desajustes menores. Al tratarse de una operación internacional con un club de fuera de la UEFA, los mecanismos de control de la FIFA son extremadamente sensibles a cualquier detalle en los pagos por derechos de formación o solidaridad.

El Athletic Club ya trabaja estrechamente con el club mexicano para cruzar la documentación necesaria y cerrar el expediente. Una vez que se acredite el acuerdo o se liquide la cantidad en disputa, la sanción quedará sin efecto, permitiendo que la planificación deportiva de Jon Uriarte siga su curso sin el baneo que ahora mismo aparece en la web oficial de la FIFA.