Athletic tiene luz verde para ampliar sus instalaciones y reafirmar su estructura de club modelo en España y Europa.
Lezama se prepara para un salto de dimensión tras el visto bueno del pleno del Ayuntamiento a la propuesta del Athletic. El plan abre la puerta a una ciudad deportiva más moderna y expansiva, llamada a reforzar el sello formativo que convirtió a la fábrica rojiblanca en un faro internacional.
La mayoría absoluta del PNV avaló la recalificación de las diez hectáreas que el club quiere destinar a nuevos campos, un área académica, residencia, restaurante y distintos servicios complementarios. Un proyecto de fondo que apunta a fortalecer músculo y ampliar miras en la cantera.
Los vecinos podrán presentar alegaciones durante 45 días, mientras en Ibaigane insisten en que la actual Lezama está urgida de una reforma.
“Es un plan que trasciende lo municipal, ya que dará servicio a Bizkaia y todo Euskadi”, afirmó el alcalde Jon Ander Aurrekoetxea.
Las reformas
El Athletic ya presume de una base sólida en Lezama, con una residencia moderna inaugurada en 2021 y distintos edificios destinados al primer equipo y a la formación integral.
Sin embargo, todo eso queda pequeño frente al salto estructural que el club quiere dar ahora: más de 15.000 metros cuadrados nuevos dedicados a alojamiento, educación y alto rendimiento, una ampliación que rivaliza con grandes proyectos culturales de Bilbao.
La hoja de ruta que manejan en Ibaigane es clara: lo urgente pasa por levantar cuanto antes la nueva residencia, el centro de tecnificación y los cuatro campos adicionales.
El gran obstáculo está en el terreno. Aunque el Athletic ya controla buena parte de las parcelas y tiene preacuerdos con varios propietarios, aún quedan espacios fuera de su alcance. Esa es la incógnita que condiciona el proyecto.

Lugar privilegiado
La cantera de Lezama ocupa, desde hace años, un lugar privilegiado en el mapa mundial del fútbol formativo. En Europa se sitúa en el mismo escaparate que las factorías más respetadas: La Masia, Ajax, Sporting de Portugal, Anderlecht o Dinamo de Zagreb.
Lezama destaca por un rasgo diferencial que la eleva en prestigio internacional: forma prácticamente toda la columna vertebral del primer equipo, algo que no hace ningún otro club de primer nivel, lo que consolida su alta reputación global.





