El Sadar volvió a ser un escenario decisivo en un duelo de máxima exigencia emocional y táctica
El derbi navarro arrancó con la electricidad habitual de El Sadar. Osasuna salió con el cuchillo entre los dientes y el Athletic Club aceptó el reto desde el primer minuto. El empate final a 1-1 deja sensaciones encontradas en ambos bandos, pero confirma que ninguno está dispuesto a ceder terreno en esta carrera de fondo que marca el inicio de 2026.
Rubén García golpea primero y Osasuna domina el primer acto
El premio al arranque valiente de Osasuna llegó en el minuto 34. Rubén García aprovechó una jugada insistente para batir a Unai Simón y desatar la locura en la grada. Los rojillos controlaron bien el partido antes del descanso, con Jon Moncayola mandando en el centro del campo y una zaga liderada por Alejandro Catena que redujo al mínimo las opciones visitantes. El Athletic apenas encontró profundidad por fuera y llegó al intermedio con la sensación de ir a remolque.
El Athletic responde y Guruzeta rescata un punto de carácter
Tras el paso por vestuarios, el equipo de Ernesto Valverde cambió el guion. Las entradas de Álex Berenguer, Robert Navarro y Rego dieron aire a un Athletic más agresivo. La recompensa llegó en el 72, cuando Gorka Guruzeta cazó un balón suelto en el área para superar a Sergio Herrera. Los leones dominaron la segunda mitad, superaron el 50% de posesión y firmaron hasta 16 remates, obligando a Osasuna a replegarse.
Munuera Montero y un derbi de máxima tensión controlada
El colegiado Munuera Montero tuvo trabajo constante en un partido intenso pero sin excesos. Seis amarillas, tres por equipo, reflejaron la dureza del choque. Especialmente exigido estuvo Adama Boiro, condicionado por una tarjeta temprana ante las constantes arrancadas de Rubén García. El VAR pasó desapercibido, permitiendo que el derbi fluyera sin interrupciones innecesarias.
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Un empate que deja la clasificación abierta en este inicio de 2026
El reparto de puntos mantiene al Athletic en la zona media alta, todavía con aspiraciones europeas aunque con margen de error reducido. Osasuna, por su parte, se consolida en la parte tranquila de la tabla y vuelve a demostrar que en El Sadar compite de tú a tú contra cualquiera. El derbi no resolvió objetivos, pero sí dejó claro que la pelea por Europa y la estabilidad será larga y exigente para ambos conjuntos.





