El mal endémico del Athletic: enchufismo en Lezama y un staff técnico que frena el crecimiento del club

Periodista Deportivo |

Las dudas sobre la meritocracia y el impacto físico dibujan un club que compite entre la polémica interna y su proyección global.

En Lezama vuelve a surgir un debate que incomoda a más de uno: la influencia de amistades y vínculos internos en la estructura técnica del Athletic Club. Cada cierto tiempo, esta polémica reaparece, sobre todo cuando los resultados deportivos no acompañan y la cantera se estanca.

La queja recurrente apunta al modo en que se cubren los cargos clave dentro del club. Según críticos internos y aficionados, algunos puestos se asignan por lealtades personales o conexiones, antes que por capacidad profesional. Esta dinámica chocaría con las promesas de transparencia.

Orbaiz y Prieto, en el ojo del huracán

Entre los nombres más mencionados aparece Pablo Orbaiz, al frente del fútbol base. Más allá de su experiencia, en ciertos círculos se le atribuye haber condicionado la progresión de jóvenes talentos por razones ajenas al fútbol.

Por su parte, Luis Prieto, preparador físico del primer equipo, también ingresa al debate. Sus detractores sostienen que su posición responde más a cercanía con el poder interno que a méritos deportivos. La sensación de favoritismo alimenta la percepción de que algo no funciona como debería.

El impacto condicionó la temporada

El estado físico de la plantilla del primer equipo se vio mermado en diferentes tramos del curso, obligando a Valverde a practicar malabares para armar un once, tanto en Champions, como en Liga, Copa y Supercopa.

Desde aquellas dos primeras jornadas, cuando repitió alineación ante el Sevilla y Rayo Vallecano con pleno de triunfos, el técnico optó por dinamitar cualquier atisbo de continuidad. El 31 de agosto, frente al Real Betis, inició una rotación permanente que ya suma 36 partidos consecutivos sin calcar el once anterior. Una apuesta que tiene su principal fundamento en una enfermería colmada.

Lezama, el faro mundial

Aun así, el Athletic mantiene un modelo de cantera admirado a nivel mundial. La formación de jugadores y la apuesta por el talento local son referentes para clubes de todo el continente. Pero su potencial máximo depende de que los responsables estén allí por conocimientos y no por amistades.

En las últimas semanas se profundizó el Athletic Club Stage, una iniciativa que convierte Lezama en escaparate internacional en una experiencia de inmersión en la metodología rojiblanca. Ya pasaron por allí la academia del West Ham United FC y el Jeonnam Dragons, y la agenda no se detiene. En marzo se abrirá al mercado asiático.