Athletic Club resuelve un partido áspero ante un Levante frágil (0-2)

Periodista Deportiva | | Actualizado:

En un duelo marcado por ritmos opuestos, los leones golpearon en los momentos clave y gestionaron su ventaja con paciencia táctica

El Athletic Club firmó una victoria necesaria para reencontrarse con su hoja de ruta competitiva. El Levante intentó mandar con balón, pero le faltó filo en las zonas clave. Los visitantes, en cambio, aprovecharon cada ventana de ventaja y terminaron administrando el partido como un equipo que sabe a qué juega.

Berenguer como brújula ofensiva y un Athletic que pegó antes de asentarse del todo

El inicio fue una sacudida: apenas habían encontrado su sitio las dos defensas cuando Robert Navarro apareció entre líneas para culminar un pase raso de Álex Berenguer. El gol no solo abrió el marcador, sino que condicionó emocionalmente al Levante, obligado a atacar con más prisa de la que le convenía. Esa prisa le llevó a acumular posesiones largas, pero poco mordientes, algo que el conjunto bilbaíno agradeció para ajustar alturas sin desordenarse.

El plan del Athletic transitó por la banda derecha, donde Berenguer volvió a ser ese espejo sencillo que ilumina opciones al compañero. Sus recepciones interiores sirvieron para activar a Nico Williams, que encontró espacios amplios para correr y dañar. El segundo gol, al borde del descanso, fue precisamente una muestra de esa conexión: desborde, pausa y un envío al segundo palo que Nico empujó con la tranquilidad de quien entiende el momento exacto para aparecer.

El bloque medio rojiblanco y la gestión de Vivian y Paredes marcaron los compases finales

En la reanudación, el Levante buscó juntar pases para romper un bloque rojiblanco compacto, pero se encontró siempre con la dupla Dani Vivian Aitor Paredes, firme en cada duelo. El equipo granota generó secuencias largas y cierta sensación de control territorial, aunque solo eso: faltó profundidad, faltó valentía para terminar jugadas y faltó claridad en los metros finales.

El Athletic, con la ventaja como abrigo, jugó más a negar caminos que a recorrerlos. Unai Simón apenas tuvo que intervenir en acciones de riesgo y, aunque el Levante acumuló posesión y centros, casi ninguno encontró rematador. Ese escenario permitió a Ernesto Valverde dosificar esfuerzos y repartir minutos sin perder estructura.

El tramo final derivó en un intercambio natural donde los locales apretaron y los visitantes sellaron el partido desde la calma, sin precipitarse en salidas y sin permitir que el encuentro se inflamase. Con el 0-2, el Athletic suma 20 puntos y se mantiene en la pelea por zonas europeas, mientras el Levante queda hundido en la penúltima posición con la sensación de que domina, pero no define.