Athletic Club y Rayo Vallecano únicos equipos de LaLiga sin deuda

Periodista Deportivo | | Actualizado:

La fotografía financiera del fútbol español deja un dato incómodo que muy pocos clubes pueden sostener hoy

El dato es contundente y no admite demasiadas interpretaciones. En el ejercicio 2024-25, solo dos clubes de LaLiga presentan deuda financiera bruta cero. Ni un millón, ni una refinanciación pendiente, ni compromisos diferidos. Cero euros. En una competición donde la deuda se ha normalizado como herramienta estructural, este registro no es anecdótico. Es una anomalía positiva. Y también una enmienda directa a muchos relatos instalados sobre cómo se puede competir en la élite.

El contraste con el resto de la competición es enorme. FC Barcelona lidera el ranking con 1.451 millones de euros de deuda financiera bruta. Real Madrid le sigue con 1.302 millones. Atlético de Madrid supera los 550 millones, mientras Sevilla FC y Real Betis rondan los 200. Incluso clubes de perfil medio como Valencia CF, Villarreal CF o Real Sociedad rebasan con holgura los 100 millones. En ese contexto, aparecer en cero no es casualidad.

El modelo del Athletic Club desmonta la idea de que competir sin deuda es incompatible con la ambición deportiva

Durante años se ha repetido que el modelo del Athletic Club limita su crecimiento y su capacidad competitiva. Sin embargo, los números cuentan una historia muy distinta. Competir de forma estable en Primera División, disputar competiciones europeas y mantener deuda financiera cero es una rareza en el fútbol moderno. Y no precisamente negativa.

El club bilbaíno ha construido un sistema en el que el gasto nunca supera los ingresos reales. Esa disciplina evita hipotecar el futuro y reduce la dependencia de decisiones financieras de alto riesgo. No hay ingeniería contable ni apuestas a largo plazo para tapar desequilibrios inmediatos. Hay planificación, control y coherencia. En un ecosistema donde muchos clubes viven al límite, el Athletic Club ha optado por una estabilidad que rara vez se valora en su justa medida.

El Rayo Vallecano confirma que la estabilidad financiera también es posible desde presupuestos modestos

El caso del Rayo Vallecano refuerza aún más el mensaje. Con uno de los presupuestos más bajos de la categoría, el club madrileño ha logrado equilibrio financiero absoluto sin renunciar a competir ni a mantenerse en la élite. No hay ingresos extraordinarios ni atajos financieros. Hay coherencia entre lo que se ingresa y lo que se gasta.

El Rayo ajusta su estructura a su realidad económica y acepta sus límites sin poner en riesgo su viabilidad. En una liga donde los problemas económicos casi nunca se quedan en los despachos y acaban llegando al césped, este enfoque marca la diferencia. Estos datos no hablan de títulos ni de clasificaciones, pero sí de salud estructural. Y a medio y largo plazo, eso decide muchas más cosas de las que parece.