Un regreso clave para un Athletic que encara el tramo más duro de la temporada con necesidad de certezas
El Athletic Club respira con la vuelta de Aymeric Laporte, quien supera su gastroenteritis justo antes del duelo contra el Real Madrid. La noticia aterriza en un vestuario que necesitaba refuerzos ante un calendario de máxima dificultad. La victoria frente al Levante UD reforzó la confianza del grupo y alimentó esa sensación de resistencia que tanto identifica al equipo. Ahora, con objetivos inmediatos y rivales de élite, el margen de error será mínimo.
Valverde recupera a Laporte pero pierde piezas importantes a las puertas del gran examen
El regreso del central francés, uno de los líderes silenciosos del proyecto, supone una inyección de estabilidad para la estructura defensiva del Athletic. Laporte no estuvo en Valencia por un proceso vírico, pero ha trabajado con normalidad en Lezama, situándose como una opción titular en el plan de Ernesto Valverde. La semana es exigente y el técnico necesita voces con experiencia para afrontar momentos de alta tensión competitiva.
Sin embargo, la nota negativa llega en forma de ausencias relevantes. Iñaki Williams continúa convaleciente de una lesión severa en el aductor largo, una zona especialmente delicada para un futbolista que vive del arranque explosivo. Su presencia ante el Real Madrid es prácticamente imposible. Álex Berenguer tampoco ha saltado al césped, afectado por molestias musculares que requieren prudencia en un contexto de acumulación de esfuerzos.
A ello se suma la baja confirmada de Robert Navarro, que sufre un esguince fuerte de tobillo y tendrá entre 10 y 14 días de recuperación. El extremo estaba siendo una pieza importante en la activación de la banda derecha, generando ventajas interiores para potenciar las subidas de Jesús Areso, una sociedad que venía funcionando cada vez mejor.

Una semana para definir sensaciones ante tres rivales de rango Champions
El desafío del Athletic no reside solo en la entidad de los rivales, sino en la necesidad de gestionar emociones, cargas y roles con inteligencia. Primero llega el Real Madrid, líder en ritmo, profundidad de plantilla y eficacia ofensiva. Después espera el Atlético de Madrid, el equipo más constante de la competición. Y por último, la visita del PSG, una prueba de alto voltaje físico y mental.
Valverde lo resumió con claridad tras el triunfo en València: “El triunfo nos sirve para reafirmarnos desde el punto de vista anímico”. El Athletic necesitará exactamente eso: convicción, orden y la capacidad de competir sin complejos. Laporte vuelve en el momento que marca la diferencia entre sobrevivir o crecer.





