El lateral veterano desvela cómo el canterano llegó aparentando timidez y al día siguiente le hizo un mortadelo a primera hora en Lezama
El vestuario del Athletic Club tiene un nuevo protagonista. Íñigo Lekue ha desvelado con humor cómo fue la llegada de Adama Boiro al primer equipo. Lo que parecía la incorporación de un chico tímido y reservado terminó con un caño inesperado al veterano lateral en su primer entrenamiento en Lezama.
«El día que Boiro llegó, parecía un chico tímido y responsable», explicó Lekue. La imagen duró exactamente 24 horas.
El mortadelo que lo cambió todo
A primera hora de la mañana del día siguiente, Adama Boiro le hizo un mortadelo a uno de los capitanes de la plantilla. Sin complejos. Sin aviso previo. «Vi que no era tan tímido», reconoció Lekue entre risas.
El gesto dejó claro desde el primer minuto el carácter del joven lateral. No llegó al primer equipo a pasar desapercibido. La broma no quedó ahí. Lekue remató la anécdota con una frase que resume perfectamente el ambiente del vestuario rojiblanco: «Desde entonces, tengo miedo de dormir con él.»
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La confianza de la cantera, una seña de identidad
La anécdota refleja algo más que una broma entre compañeros. En el Athletic de Ernesto Valverde, los jóvenes suben con una confianza absoluta. La integración de Boiro no fue forzada ni gradual. Fue inmediata y natural, con el respaldo de los veteranos que facilitan ese proceso desde el primer día.
Ese ambiente es parte del ADN del club. Y Adama Boiro ha entrado en él con el pie derecho. O con el caño, según se mire.





