Un mes sin margen de error que pone a prueba el proyecto de Jon Uriarte
El Athletic Club se prepara para el mes más exigente de su temporada. Enero de 2026 llega cargado de tensión competitiva, con ocho partidos en apenas 25 días y cuatro competiciones abiertas. El calendario no entiende de contextos políticos ni de procesos electorales, pero coincide con un momento de estabilidad institucional bajo el mando de Jon Uriarte. En el césped, Ernesto Valverde deberá gestionar energía, rotaciones y ambición en un tramo que puede marcar el rumbo definitivo del curso.
La Supercopa como punto de partida y termómetro competitivo
El primer gran examen llega pronto. El 7 de enero, el Athletic Club se mide al FC Barcelona en las semifinales de la Supercopa de España. No es solo un título en juego, es una prueba de madurez competitiva. Superar a uno de los gigantes del campeonato supondría un impulso anímico enorme y abriría la puerta a una final que podría inaugurar 2026 con un trofeo. Valverde sabe que Arabia puede marcar el tono del mes, para bien o para mal.
La Champions League se decide entre Bérgamo y San Mamés
La dimensión europea del mes es igual o más exigente. El 21 de enero, el Athletic visita a la Atalanta en un duelo directo por los puestos altos de la fase de liga de la Champions League. Una semana después, el 28 de enero, San Mamés acoge al Sporting de Lisboa en la última jornada. Dos partidos que decidirán si los rojiblancos acceden directamente a octavos o se ven abocados a un cruce adicional. Europa vuelve a Bilbao en su versión más cruda y emocionante.
LaLiga y Copa del Rey, el desgaste silencioso
Entre viajes internacionales y focos europeos, el Athletic no puede permitirse descuidar el día a día. Las salidas ligueras a CA Osasuna, RCD Mallorca y Sevilla FC, junto a los octavos de la Copa del Rey, convierten enero en un ejercicio de resistencia. Aquí la gestión será clave. Los minutos de los hermanos Williams, la carga de Unai Simón y la profundidad real del banquillo marcarán la diferencia. Cada rotación será una decisión estratégica.

Mercado y gestión del esfuerzo en el mes más largo
Aunque la filosofía de Ibaigane apuesta por la continuidad, el contexto puede obligar a ajustes. El desgaste acumulado, especialmente en defensa, podría reabrir el debate sobre algún refuerzo puntual o acelerar salidas de jugadores con menos protagonismo. Mikel González tendrá que equilibrar prudencia económica y necesidad deportiva. Enero no concede treguas, pero también ofrece la oportunidad de consolidar al Athletic Club como un proyecto competitivo y estable en la élite europea.





