El equipo rojiblanco dominó fases clave pero volvió a evidenciar su falta de puntería en un cierre de 2025 frustrante
El Athletic Club despidió 2025 con una derrota dolorosa en San Mamés ante un Espanyol eficaz y muy sólido. El encuentro se puso de cara pronto para los rojiblancos. Sin embargo, la ventaja no se sostuvo. Dos golpes visitantes cambiaron el guion. El resultado deja al Athletic descolgado de la pelea europea. Y vuelve a poner el foco en su problema recurrente.
El inicio fue intenso y con ritmo alto. El Espanyol avisó primero tras un error defensivo. El Athletic respondió con dominio territorial. Las ocasiones comenzaron a acumularse. Pero el gol tardaba en llegar. Y esa demora volvió a penalizar.
El gol de Berenguer no bastó y el Espanyol castigó cada desajuste defensivo del Athletic Club
El equipo de Ernesto Valverde fue creciendo con balón. Nico Williams empezó a marcar diferencias por banda. Las llegadas eran constantes, aunque sin precisión final. La más clara volvió a nacer de una combinación entre hermanos. Iñaki asistió y Álex Berenguer acertó a la tercera para adelantar al Athletic.
La alegría duró poco. Una acción a balón parado mal defendida permitió a Carlos Romero empatar con una volea desde fuera del área. El disparo sorprendió a todos. También a Unai Simón. El empate fue un golpe psicológico evidente.
El paso por vestuarios no mejoró el panorama. El Espanyol salió más decidido. Aprovechó espacios y atacó con claridad. En una acción por banda, el centro raso encontró a Pere Milla. El remate fue limpio. Y el 1-2 dejó al Athletic tocado.
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El final del partido reflejó las carencias ofensivas y deja dudas de cara al tramo decisivo de la temporada
Tras el segundo gol, el Athletic perdió claridad. El empuje fue más emocional que estructurado. Los centros laterales no encontraron rematador. La zaga perica respondió con orden. Y Dmitrovic apenas sufrió en el tramo final.
Las ocasiones finales llegaron tarde. Guruzeta y Sancet lo intentaron de cabeza. Unai Gómez tuvo la última. Ninguna encontró portería. El Espanyol incluso rozó el tercero en una contra mal defendida.
El cierre del año resume el momento rojiblanco. Mucha intención. Poca eficacia. El equipo genera. Compite. Pero no castiga. La derrota en San Mamés deja sensaciones preocupantes. Y obliga a una reflexión profunda si el objetivo europeo sigue siendo realista.





