Álvaro Djaló rompió el silencio tras su salida del Athletic y apuntó directamente contra Ernesto Valverde.
Álvaro Djaló aterrizó en San Mamés en el verano de 2024 como la gran irrupción del fútbol luso, un extremo en plena ebullición por el que el Athletic hizo un esfuerzo notable. Sin embargo, su primera campaña fue un trompazo inesperado y un año después de su llegada, partió.
Su etapa como león dejó un reguero de críticas, sobre todo por los 15 millones invertidos en su fichaje. El propio jugador reconoció que la cabeza le jugó una mala pasada y que nunca logró sentirse cómodo ni respaldado en Bilbao.
Dardo a Valverde
El atacante apuntó directamente a Ernesto Valverde por su salida, convencido de que una mayor confianza del extremeño habría cambiado su historia en el Athletic. “Si me hubiera hecho sentir más importante, me habría dejado la piel mucho más”, lamentó Álvaro.
En ese contexto, el jugador de 26 años reveló que trabajó intensamente con su psicólogo, el director deportivo (Mikel González) y sus compañeros para poder afrontar la situación y sobreponerse.
En su única temporada en San Mamés, Djaló disputó 25 partidos entre Liga, Europa League y Supercopa y marcó un solo tanto. En julio, el delantero fue cedido, sin opción de compra, al Al Gharafa catarí.

Comienzo dubitativo
En Qatar el arranque de Djaló tampoco está siendo plácido: alterna titularidades con suplencias y solo suma un gol y dos asistencias en 14 presencias. Aún así, el bisauguineano aseguró que ya se siente “más futbolista” que en Bilbao. El extremo tiene contrato con el club rojiblanco hasta 2029.
Velocidad en pausa
En Braga, Álvaro Djaló vivió su verdadera explosión como profesional. Allí dejó cifras de delantero creativo (22 goles en 88 partidos oficiales) y un impacto que se multiplicó en la temporada 23-24, cuando su zancada y su facilidad para aparecer entre líneas lo llevaron a marcar incluso en la Champions, disparando su cotización en Europa.
El portugués combinó desborde, intuición y pegada en un equipo que supo aprovechar su versatilidad para competir en Liga y en escenarios continentales. Su etapa en el Minho fue el trampolín hacia LaLiga, donde su impacto se diluyó rápidamente.





