El Athletic solo gana con Nico Williams

Un Athletic necesitado hizo caja ante el colista, pero aún le falta mucho en lo futbolístico. Sin Nico Williams, los leones no rugen.

Nico Williams no atraviesa su mejor momento físico, y eso se nota. Su pubalgia sigue condicionando su juego, restándole esa chispa que tantas veces desató a San Mamés. Eso quedó demostrado ante el Oviedo: cuando el ’10’ enciende la luz, el Athletic lo nota, y el marcador también.

El navarro marcó su segundo gol del curso, el primero en jugada, y liberó una rabia contenida desde agosto. Aunque su impacto disminuyó, cada vez que arranca, el rival se encoge. Sus cifras explican la importancia de tenerle sobre el campo: sin él, el Athletic se diluye; con él se transforma en temible.

La enfermería, enemiga número uno

Producto de su lesión y recaídas, Nico se perdió siete de los dieciséis partidos del curso entre Liga y Champions, y el balance en su ausencia es demoledor: seis derrotas y un empate. En cambio, cuando estuvo disponible, los rojiblancos sumaron seis victorias, un empate y solo dos tropiezos.

Valverde lo cuida como a un hijo. Apenas fue titular en seis ocasiones y solo completó un partido, ante el Getafe. Frente al Oviedo, su cuerpo dijo basta después de 66 minutos eléctricos y pidió el cambio.

¿Tratamiento conservador o arriesgarlo en el sprint final?

El nuevo parón ofrecerá un necesario descanso a la estrella de San Mamés (no fue convocado por De la Fuente). El plan de Valverde y su cuerpo médico es realizar un tratamiento paso a paso con Nico para evitar otra recaída.

Sin embargo, el fin de año se avecina exigente para el Athletic: Barça y Madrid por LaLiga y PSG en el horizonte por Champions, donde los leones están obligados a ganar para seguir con vida en el certamen.

EGD Athletic
Nico Williams hizo la diferencia ante el Oviedo con un golazo

San Mamés y una noche esperada

Nico Williams volvió a ser el desahogo y la chispa del Athletic en la vuelta al triunfo ante el Oviedo. En el minuto 25, el extremo encendió la grada con una acción marca de la casa: arrancó desde la izquierda, dejó atrás a Nacho y Colombatto, recortó con clase a David Costas y soltó un zurdazo que se coló por la escuadra tras besar el larguero.

Titular a última hora y aún lastrado por la pubalgia, el 10 aguantó hasta el 66 antes de pedir el cambio. “Con la pubalgia nunca sabes cómo te vas a levantar”, confesó tras el partido, consciente de que su físico sigue al límite.

Flavio Pace, licenciado en Comunicación Audiovisual, inició su carrera en 2004 y trabajó en Canal 9 TV, Diario Olé, Livescore ; 20 años de experiencia y un enfoque permanente en la verificación de la información, hoy es parte de GOL Digital.