El Athletic Club afronta Balaídos con optimismo físico y un mensaje de calma desde el banquillo
En la rueda de prensa de Ernesto Valverde previa al Celta de Vigo – Athletic Club y el mensaje del técnico fue claro, sereno y muy reconocible. Sin fuegos artificiales ni titulares forzados, el entrenador rojiblanco transmitió confianza en la evolución física del grupo y dejó entrever que el equipo empieza a recuperar piezas importantes tras semanas de ajustes constantes. Balaídos aparece como un escenario exigente, pero también como una oportunidad para seguir creciendo.
Valverde habló con naturalidad del momento del equipo, sin dramatizar ni esconder las dificultades. Se percibe un vestuario que empieza a salir del túnel físico y un cuerpo técnico que quiere gestionar los regresos sin precipitación, pero sin miedo.
Iñaki Williams, cada vez más cerca de volver a sentirse futbolista
Uno de los focos de la comparecencia estuvo en Iñaki Williams, cuya evolución fue descrita con optimismo medido. “A Iñaki le veo bien. Se está soltando mucho”, explicó Valverde, dejando claro que el delantero está recuperando sensaciones tras una lesión poco habitual en su trayectoria. No confirmó titularidad, pero sí lanzó un mensaje importante. “Mañana, no sé si de inicio, pero tiene que empezar a participar ya”.
Ese matiz no es menor. En Valverde, “empezar a participar” suele ser el paso previo a una normalización completa. El técnico sabe que el capitán rojiblanco es una pieza estructural, no solo por lo que aporta con balón, sino por lo que representa en ritmo, profundidad y liderazgo. La idea no es forzar, pero tampoco eternizar la espera.
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La sensación en la sala fue clara. Iñaki está preparado para volver a sentirse parte activa del equipo, aunque el contexto del partido y la gestión de minutos marcarán el cómo y el cuándo.
Robert Navarro y los temas incómodos, sin ruido ni titulares
Valverde también dejó una referencia temporal sobre Robert Navarro, otro nombre propio en la enfermería. “Esperamos la semana que viene poder empezar a trabajar con Robert Navarro”, señaló. Sin fechas exactas ni promesas, pero con una hoja de ruta definida. Trabajo progresivo, sensaciones y después decisiones.
Más tensa fue la pregunta sobre las declaraciones del alcalde de Ourense, acusando al Athletic Club de xenofobia. La respuesta de Valverde fue tan breve como reveladora. “¿Qué me dices? ¿Sí? Los políticos… nah, no tengo nada que decir. Ya está todo dicho”. Un cierre inmediato, sin alimentar polémicas externas.
Algo similar ocurrió al ser preguntado por el caso Negreira. “No tengo nada que decir”. Dos frases, mismo patrón. Valverde no quiere que nada desvíe el foco del fútbol, ni del partido ante el Celta de Vigo.
La rueda de prensa dejó una sensación de control y normalidad. El Athletic sigue su camino, recupera efectivos y mantiene una línea clara desde el banquillo. Balaídos pondrá a prueba ese equilibrio.





