Gillamón es el fichaje

Periodista Deportiva |

Hugo Guillamón, defensor del Valencia, está cerca de fichar por el Athletic. Con experiencia en Primera y la Selección, llegaría gratis como una apuesta inteligente para Valverde

En un verano de mercado escuálido y lesiones inoportunas, el Athletic Club ha decidido mirar donde pocos miran, al rincón de los descartes. Allí, como quien encuentra una joya olvidada en un cajón polvoriento, aparece Hugo Guillamón, ese jugador que alguna vez fue promesa, luego comodín y ahora ¿tabla de salvación?. El exvalencianista, con sus 25 años y la versatilidad como estandarte, podría aterrizar en Bilbao sin coste de traspaso, un guiño del destino a los tiempos de austeridad.

Guillamón es central, es pivote, es recurso. Como un navaja suiza en manos de Valverde, capaz de taponar agujeros con discreta eficacia. No es una estrella rutilante, pero en un equipo que valora la entrega y la identidad más que los focos, su perfil casi encaja por decantación. Que llegue libre y con salario negociable no es un detalle menor, es, de hecho, la llave que podría abrir la puerta a su fichaje exprés.

Hugo Guillamón
Hugo Guillamón, descartado por el Valencia, podría convertirse en refuerzo express del Athletic.

Filosofía rojiblanca y pragmatismo económico

El Athletic, fiel a su restrictiva política de cantera, pocas veces se permite un lujo. Pero Guillamón no es un lujo, es una necesidad travestida de oportunidad. Su experiencia en Primera y su paso por la Selección Española le dan una autoridad silenciosa, como esa figura que no alza la voz pero cuya presencia se impone. Y si encima puede ocupar dos o tres posiciones según sople el viento, ¿quién se atreve a decir que no encaja?

La temporada arranca con bajas sensibles y un calendario implacable. Valverde no necesita un fichaje mediático; necesita soluciones funcionales. Guillamón es el tipo de jugador que no da titulares, pero sí equilibrios. Y en esta liga de márgenes ajustados, los equilibrios ganan partidos. Sobre todo si vienen sin cláusula y con ganas de redención.

Valencia: del abrazo formativo al portazo final

El desenlace entre Guillamón y el Valencia es uno de esos divorcios donde ya no hay amor, pero sí cuentas por saldar. Aunque el contrato lo une a Mestalla hasta 2026, el club le ha mostrado la puerta de salida con la sutileza de un empujón. Miguel Ángel Corona le ofrece libertad a cambio de renunciar a parte de su ficha. Guillamón, quizá con razón, se resiste. No quiere irse como quien abandona una casa ardiendo sin salvar ni una maleta.

Mientras tanto, el reloj avanza. Y como ocurre con frecuencia en el fútbol moderno, lo que no resuelven las emociones lo acaba resolviendo el mercado. El Athletic espera agazapado. Si el Valencia baja el pulso y el jugador cede un poco, el acuerdo podría cerrarse en cuestión de horas. Así, el descarte se convertiría en refuerzo. Y el final, en nuevo comienzo.