Iñaki Williams desmonta la campaña mediática del Barça contra su hermano

Periodista Deportiva |

El mayor de los Williams señala a la presión externa como intento de manipular la decisión de Nico

Iñaki Williams ha salido al paso de todas las especulaciones generadas durante el verano sobre el futuro de su hermano, Nico Williams, y lo ha hecho con contundencia. En unas declaraciones recogidas por Athletic Xtra, el delantero del Athletic Club ha sido claro: “Todos sabemos cómo funciona el fútbol y cuál es la presión que querían ejercer sobre los athleticzales y mi hermano. Hubo una campaña mediática que pensaron que les iba a funcionar”.

Sus palabras confirman lo que muchos intuían: la estrategia de comunicación de ciertos sectores vinculados al FC Barcelona buscaba forzar la salida de Nico Williams hacia el Camp Nou, generando un clima de tensión que afectara tanto al entorno del jugador como al propio club bilbaíno.

Un contrato largo, una decisión clara y muchos obstáculos externos

Según ha revelado Iñaki, la decisión de Nico de continuar en el Athletic ya estaba tomada desde hace tiempo. El retraso en la oficialización del acuerdo se debía exclusivamente a cuestiones contractuales: “Mi hermano tenía la decisión bastante tomada, pero había que redactar un contrato muy largo. No se podía hacer público de la noche a la mañana”.

En ese proceso de espera, se sucedieron una serie de episodios desagradables que Iñaki también quiso señalar: “Sucedían cosas que ensuciaban lo que el Athletic quería conseguir: el mural vandalizado, la luna del coche…”.

Estas acciones generaron un malestar evidente en la familia Williams, que ha vivido un verano “complicado”, como él mismo calificó. “Muchas de las cosas que se han dicho son MENTIRA”, remató el mayor de los hermanos, desmontando rumores, filtraciones interesadas y manipulaciones mediáticas.

Compromiso firme con el Athletic

El mensaje de Iñaki refuerza una idea clave: Nico Williams quería quedarse y no fue influenciado por promesas externas ni presiones del mercado. Tanto su entorno como el propio club han trabajado en silencio para blindar a una de las mayores joyas de Lezama, y la renovación es el resultado de ese compromiso mutuo.

La campaña mediática ha fracasado. Nico sigue en Bilbao. Y el Athletic, con sus principios intactos.