Una vieja gloria y con pasado de entrenador rojiblanco analiza el flojo presente del equipo de Valverde: “Entiendo perfectamente lo que pasa”.
El Athletic Club ha entrado en una zona de turbulencias que inquieta a San Mamés tras despedir el año con un tropiezo doloroso ante el Espanyol. Europa se aleja hasta los cinco puntos y, además, con un partido de más en la mochila. En Bilbao hay incertidumbre sobre si el bache será pasajero o se estacionará.
En ese contexto, una voz autorizada en Athletic hizo una radiografía del presente del equipo de Valverde. El ex jugador y entrenador de los leones, José “Cuco” Ziganda, señaló que el principal enemigo del elenco bilbaíno fue “el desgaste por Champions”.
El respaldo a su amigo Valverde
Ziganda ofreció una lectura sosegada del Athletic, consciente de que el equipo no mantiene el nivel del curso pasado. La temporada anterior fue calificada de «sobresaliente» por toda la plantilla, un listón que el propio exentrenador considera extremadamente difícil de igualar en un contexto de exigencia máxima y calendario apretado.
“El desgaste de la Champions parece que no, pero te limita mucho”, afirmó el actual estratega de la Cultural Leonesa. Las lesiones, fatiga y tensión acumulada condicionaron en exceso la planificación de Valverde para la temporada y obligaron a una rotación permanente entre Liga y el certamen europeo.
Lejos de dejarse llevar por la pasión, Ziganda contextualiza la irregularidad como parte natural del fútbol de élite. Reconoce el esfuerzo de la plantilla, subraya las limitaciones físicas de Nico Williams o la lesión de Iñaki y advierte que los resultados actuales no deben empañar la memoria de un año previo brillante, haciendo una defensa de su amigo Valverde.

El morbo de un cruce copero
El Athletic afronta semanas decisivas que marcarán su rumbo europeo y doméstico. Con dos encuentros clave ante Atalanta y Sporting, no hay margen de error si quiere mantener viva la ilusión por la Champions, mientras que la preparación física y mental se convierte en un factor crítico.
Por su parte, el sorteo de la Copa del Rey, previsto para el 7 de enero, añade una capa de incertidumbre: cruzarse con la Cultural Leonesa y con Ziganda supondría un desafío emocional y táctico. En Bilbao ya no hay medias tintas; los leones deberán rugir de nuevo y despertar el apetito triunfalista.





