El defensa vasco reivindica su amor por el club y su deseo de vivir el título
Aymeric Laporte no esconde sus sentimientos. El defensa internacional quiere vivir desde dentro uno de los momentos más icónicos del fútbol español: la gabarra del Athletic Club. Una celebración que se ha convertido en símbolo de identidad para todo un pueblo y que el central anhela protagonizar.
Sus palabras reflejan algo más que ambición deportiva. Reflejan el vínculo profundo que Laporte mantiene con el club que lo formó y con una afición que nunca lo ha olvidado.
Una celebración única en el mundo
La gabarra no es solo un barco que recorre la ría de Bilbao. Es una celebración irrepetible, una tradición que el Athletic Club solo activa cuando conquista un título. La última vez fue en 2024, cuando el equipo de Ernesto Valverde ganó la Copa del Rey ante el Mallorca. Antes de eso, había que remontarse décadas atrás.
Que un jugador de la talla de Laporte declare públicamente su deseo de subirse a esa gabarra dice mucho. No solo de su calidad futbolística, sino de su identidad y sus raíces.
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El contexto no es casual. El Athletic Club sigue siendo protagonista en las competiciones en las que participa y la ilusión de un nuevo título sobrevuela San Mamés. Con jugadores comprometidos y una afición entregada, el sueño de volver a ver la gabarra navegar por la ría no parece tan lejano.
Laporte quiere estar ahí. Y la afición rojiblanca, sin duda, también lo quiere a él.





