Un vestuario unido que recarga convicción antes del gran examen en San Mamés
El Athletic Club encara una semana de máxima exigencia con la confianza que dan las victorias, el rendimiento colectivo y el discurso interno que emiten sus voces más influyentes. Tras imponerse al Levante UD, la plantilla ha virado directamente la mirada hacia el duelo frente al Real Madrid, un desafío que llega en el momento ideal para medir ambición, madurez y resistencia competitiva. Los mensajes de Nico Williams, Álex Berenguer, Unai Simón y Ernesto Valverde construyen una misma línea: convicción, humildad, calma y la obligación de dar un paso más en casa.
Nico fue claro y directo al evaluar lo que viene: “Tenemos un calendario difícil y vamos a jugar con algunos de los mejores equipos de Europa, pero vamos a demostrar que el Athletic no es menos”. El extremo recordó su propio proceso tras la pubalgia, celebró el gol y reconoció que aún no está al 100%, aunque su mejora se nota cada partido. El vestuario recibe esa sinceridad como un ejemplo de esfuerzo continuo.
Berenguer y Simón subrayan la importancia de mantener el plan y reforzar San Mamés
Berenguer coincidió en la importancia de la victoria previa y en la necesidad de entrar con personalidad: “Hemos salido como había que salir. Este miércoles vamos a por todo”. Su lectura transmite lo que el equipo está experimentando: un grupo que recupera verticalidad, agresividad en los primeros 20 metros y un ritmo de posesión más útil en campo rival.
Unai Simón, por su parte, fue clave en Valencia y lo sabe. “Los tres puntos nos valían para no descolgarnos. Este equipo puede competir en casa contra cualquiera”, remarcó. La portería vuelve a sentir seguridad: cuatro paradas decisivas, 1,13 goles evitados y una lectura de vuelo que recuerda a su mejor versión. Para el Athletic, tener de vuelta al Unai diferencial es casi un fichaje emocional.

Valverde ordena el relato competitivo y lanza mensajes claros para el tramo duro
El entrenador del Athletic reforzó el estado de ánimo general: “Era un partido importantísimo para reafirmarnos”. El técnico reconoció que llega una semana “difícil y bonita”, y que la victoria es un impulso necesario para afrontar a Real Madrid, PSG y Atlético de Madrid en un tramo que definirá tendencia. También tuvo palabras para la evolución de Rego, a quien ve creciendo rápido, y para Robert Navarro, baja al menos dos semanas por un esguince pero pieza esencial en la estructura ofensiva del plan.
El Athletic se prepara para jugar sin temblar. Con ambición. Con humildad. Y con la sensación de que el calendario duro también es una oportunidad.





