En San Mamés barajan otras alternativas como Íñigo Pérez, Iraola o Terzic antes que el asturiano. ¿Su futuro seguirá vinculado a la Cerámica?
Mientras el Athletic navega en medio de una crisis futbolística que lo puede dejar KO en Europa, en los despachos de Ibaigane siguen trabajando en la era pos Valverde. Con la cantada reelección de Uriarte, el próximo entrenador llegará con una mochila difícil de cargar.
Entre los candidatos a suceder a El Txingurri llama la atención que no figure uno de los mejores de LaLiga: Marcelino Toral. A pesar de su prestigio y la Supercopa que logró en su etapa anterior (2020-22), la relación entre Marcelino y el club parece marcada por una distancia difícil de salvar.
El punto de inflexión llegó en 2022, cuando el actual entrenador del Villarreal ofreció su dimisión durante el proceso electoral que ganó Jon Uriarte. Ninguna candidatura respaldó su continuidad, un gesto que dejó un resquemor entre el estratega y la cúpula de la entidad bilbaína.
Entre emociones y experiencia: el casting de Uriarte
El proyecto de Jon Uriarte se centra en entrenadores que compartan la visión de la dirección deportiva y una filosofía táctica definida, dejando poco espacio para improvisaciones. Marcelino, comprometido con el Villarreal, no ha dado señales de esperar ningún movimiento desde Lezama.
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Así las cosas, los candidatos que cobran fuerza son tres perfiles bien distintos: Íñigo Pérez, del Rayo, que encarna el fútbol asociativo y el estilo de la casa; Andoni Iraola, con peso emocional por su éxito en la Premier con el Bournemouth y su conocimiento de Lezama; y Edin Terzic, la apuesta alemana, con experiencia en competiciones europeas y capacidad para potenciar jóvenes talentos
La Champions, clave para la decisión final
Mientras en Bilbao definen al sucesor de Valverde, en Castellón aguardan con expectativa la decisión de Marcelino. El contrato del asturiano vence en junio de 2026 y aún, pese a los acercamientos, no hubo cónclave para la renovación del vínculo.
Si bien el Villarreal se encuentra bien posicionado en LaLiga, en tercer lugar y con el boleto a Champions prácticamente asegurado, hay otros factores que el técnico pone en la balanza. El desgaste normal de un equipo que ha puesto su vara alta en los últimos años, y la paupérrima actuación en el torneo continental este año, en donde terminó colista con sólo una unidad. En la primavera llegará el desenlace, para continuar la relación o ponerle punto final





