Josep Pedrerol sale en defensa del Athletic y lanza elogios a la Catedral de San Mamés: “es el mejor estadio del mundo”.
El regreso del Barça a un Spotify Camp Nou aún vestido de andamios fue un acontecimiento para el culé de a pie, aunque el aforo recortado y la ausencia de aficionados del Athletic le dieron un aire extraño.
El duelo del sábado se disputó en un coliseo reabierto por fases, con sectores clausurados y esa estética de obra en marcha que acompaña a cualquier reforma de gran calado. Nada anómalo, pero sí llamativo en una plaza acostumbrada al monumentalismo azulgrana.
En paralelo, la polémica televisiva prendió en El Chiringuito. José Álvarez deslizó críticas hacia San Mamés y Pedrerol salió al cruce, erigiéndose en defensor del estadio del Athletic: “San Mamés es maravilloso. No se toca, es el mejor campo del mundo ahora”.
No es la primera vez que Pedrerol se enfrenta a los tertulianos azulgranas. Hace unos meses, defendió el mérito de ser aficionado rojiblanco frente a los seguidores del Madrid y Barcelona, reafirmando su apoyo a los bilbaínos.
El origen que desató el debate
El asunto terminó de encenderse con las imágenes del calentamiento previo al partido, cuando varios jugadores del Athletic se quedaron mirando las gradas y comentando lo que veían.
Uno de los planos recogió a Álex Berenguer soltando un “si está igual, ¿no?” y a Urko Izeta rematando con un “me parece feísimo” al contemplar el estado del Camp Nou en su primer vistazo.
Tras el encuentro, Ernesto Valverde fue cuestionado por el estado del estadio y salió con una respuesta tan sensata como evidente: “Está en construcción todavía, hay que verlo terminado”. Un comentario templado, sin aristas, propio de quien evita incendios innecesarios.

No pudo arruinar la fiesta
El Barça convirtió su regreso al Camp Nou en una celebración de principio a fin y el Athletic apenas pudo respirar tras el mazazo inicial. El gol tempranero de Lewandowski abrió un partido que terminó siendo cómodo para los de Flick.
Tras el intermedio, la película no cambió: más pegada culé, más dudas rojiblancas y la expulsión de Sancet como puntilla final. Con Fermín y el propio Ferran ampliando la cuenta, el 4-0 retrató una noche de superioridad azulgrana con un estreno de estadio a medio gas.





