Los leones se fueron del certamen con dignidad, pero también con la sensación de que fueron perjudicados por el arbitraje.
San Mamés amaneció con resaca europea y gesto torcido. La eliminación del Athletic ante el Sporting en la Champions no fue solo un golpe competitivo, sino un impacto emocional que dejó a la grada desubicada, entre la frustración y la sensación de ocasión desperdiciada.
La actuación arbitral de Félix Zwayer avivó la herida. La acción más clamorosa llegó con el derribo a Selton dentro del área: recorte seco, ventaja ganada y un empujón reiterado de Hjulmand que acabó con el futbolista de Basauri en el suelo. El penalti no señalado terminó por encender a San Mamés.
Pese a eso, el equipo de Valverde se repuso, compitió y estuvo a tiro de llevarse los tres puntos y la clasificación. Sin embargo, el jarro de agua fría llegó al minuto 94. Con los rojiblancos en ataque, los lusos armaron una contra letal que terminó con el gol de Allison Santos, el delirio en el banquillo visitante y el pase al top-8.
El desgaste y la enfermería, los peores rivales
Ernesto Valverde tuvo que aparcar cualquier idea de brillo y abrazar el pragmatismo. Las ausencias y las grietas en puestos sensibles, con el lateral derecho como punto de fricción, forzaron al Athletic a competir con lo puesto, sostenido por el talento de Sancet y el acierto de Guruzeta.
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La alineación, cogida por alfileres por la enfermería, no fue suficiente ante un Sporting más hecho, más fuerte en las áreas y con mayor experiencia en la competeción.
El primer tiempo despertó el optimismo en la Catedral, con un equipo solvente y que supo dar la talla. Se fue 2-1 al descanso. En el complemento, los repetitivos errores defensivos y las piernas comenzaron a dinamitar la energía del equipo, que acabó sucumbiendo ante un rival que efectivizó al máximo sus oportunidades.
Para colmo, otra lesión: Sancet afuera
El esfuerzo extremo para lograr el milagro de la clasificación no solo tuvo el castigo de no conseguir el boleto, sino que además sufrió la caída de un nuevo soldado. Oihan Sancet se tiró al césped y pidió el cambio en el minuto 49. No hay parte oficial, pero casi seguro será baja en el derbi vasco.
Valverde saca la cara
El Txingurri digirió con entereza una eliminación dolorosa. Para el técnico, la derrota fue cruel, pero consecuencia directa de competir hasta el último aliento. “No nos ha faltado ambición”, aseguró Valverde pos derrota.
En ese sentido, el míster defendió el crecimiento competitivo del equipo en Europa, aunque apuntó el foco a la Liga. “Esa es nuestra verdadera Champions”, insistió, convencido de que el golpe reciente no debe frenar al grupo.





