Robert Navarro confiesa antes del derbi vasco: «En el Athletic he encontrado la madurez que me faltó en la Real»

Periodista Deportivo |

El extremo catalán, con 7 goles este curso, analiza su evolución desde su debut txuri urdin hasta su plenitud en San Mamés

Robert Navarro llega al tramo decisivo de la temporada convertido en una de las noticias más ilusionantes para el Athletic Club. A sus 23 años, el atacante barcelonés parece haber dejado atrás la etiqueta de promesa para ser una realidad bajo el mando de Ernesto Valverde. Tras firmar un contrato de larga duración hasta 2030, Navarro se prepara para un duelo de alto voltaje en las semifinales de la Copa del Rey contra la Real Sociedad, el club donde debutó como profesional con apenas 19 años pero donde no llegó a encontrar el espacio necesario para brillar.

La comparativa entre sus dos etapas en los colosos vascos revela un cambio de paradigma en su juego. Mientras que en Donostia sus apariciones eran chispazos de pocos minutos cargados de la ansiedad propia de quien quiere demostrarlo todo rápido, en Bilbao ha emergido un futbolista más pausado y líder. «Cuando debuté en la Real intentas demostrar mucho en muy poco tiempo; ahora, tras pasar por el Cádiz y el Mallorca, entiendo que hay que tirar del carro en situaciones complicadas», confiesa el jugador, que ya suma 7 goles y 3 asistencias en una campaña donde su verticalidad está siendo el bálsamo de un equipo que sueña con otra final en La Cartuja.

De la «zona baja» con el Cádiz a la presión asfixiante de Valverde

La metamorfosis de Navarro no solo es psicológica, sino táctica. El propio futbolista reconoce que su paso por equipos que jugaban en bloque bajo le dio una formación defensiva que ahora pule en Lezama. En el esquema de Valverde, se le exige un paso adelante en la presión tras pérdida y en el uno contra uno defensivo, facetas en las que admite estar trabajando para ser un jugador total. Esta polivalencia, sumada a su manejo de ambas piernas, le ha permitido integrarse de forma natural en un vestuario que le ha hecho sentir «como en casa desde el primer día».

Con la ida de las semifinales en San Mamés a la vuelta de la esquina, Navarro prefiere la cautela, aunque reconoce que el Athletic está en su «torneo fetiche». Por sexta vez en siete años, los leones están a un paso de la final, y para Robert, hacerlo eliminando a su exequipo sería el cierre perfecto a un círculo que empezó en Zubieta y que ha terminado de florecer en el verde de la «Catedral». Su objetivo es claro: seguir creciendo defensivamente sin perder ese olfato goleador que ya castigó a la Real en su último enfrentamiento liguero en Anoeta.