Oihan Sancet vuelve a Lezama y apunta al once inicial en el derbi de Copa

Periodista Deportivo |

Valverde celebra sus 62 años con el regreso del «Lince» antes de las semifinales

El entrenamiento de este lunes en Lezama ha traído el mejor regalo posible para Ernesto Valverde en el día de su 62 cumpleaños: el regreso de Oihan Sancet. El mediapunta navarro se ha ejercitado con aparente normalidad sobre el césped del Campo 5, integrándose de nuevo en la dinámica del grupo tras superar la lesión muscular que sufrió en el duelo de Champions League frente al Sporting de Portugal. Su vuelta supone un alivio estratégico fundamental para un Athletic que encara la ida de las semifinales de Copa ante la Real Sociedad el próximo 11 de febrero.

Sancet, cuya ausencia se ha notado en la fluidez del juego durante los duelos ligueros ante la Real y el Levante, así como en la eliminatoria contra el Valencia, tiene «muchas opciones» de entrar directamente en la convocatoria. El club confía en que su capacidad para conectar el centro del campo con el ataque sea la llave para romper el sistema defensivo donostiarra en San Mamés, devolviendo al once ese perfil diferencial que tanto ha echado de menos el técnico extremeño.

Un puzzle defensivo: Vivian y Yuri complican el plan de Valverde

A pesar de la alegría por Sancet, el parte médico sigue arrojando sombras sobre la zaga rojiblanca. Dani Vivian continúa fuera de combate por problemas musculares, dejando a Aymeric Laporte como el único central natural disponible en la primera plantilla. Esta situación límite obligará a Valverde a buscar soluciones de emergencia, barajando la opción de Monreal o la reconversión de Lekue para acompañar al internacional francés en el eje de la defensa.

La enfermería se completa con las bajas confirmadas de Yuri Berchiche y de Álex Berenguer, quien padece una artritis traumática que le impide entrenar con el grupo. Con este escenario de contrastes, donde la luz de Sancet brilla entre las sombras de una defensa diezmada, el Athletic apura sus últimas sesiones en Lezama para dar el primer golpe en una eliminatoria de Copa que paralizará Bilbao.