Valverde intenta sacar el lado positivo de la estrepitosa derrota frente al Madrid. Adama Boiro, uno de los defendidos por el entrenador.
El Athletic cayó rendido al poderío del Madrid en San Mamés. Una ráfaga de Mbappé bastó para liquidar las ilusiones del local, que nunca entró comprometido con el partido. Tras la derrota, Valverde sacó sus conclusiones y ya piensa en el choque ante el Atlético.
Sin embargo, el entrenador extremeño intentó sacar agua de las piedras y destacó alguna actuación individual de su equipo. Es el caso de Adama Boiro, que ocupó el lateral izquierdo en lugar del lesionado Yuri.
Necesita confianza
La apuesta de Valverde por el senegalés en el costado izquierdo fue uno de los puntos más refrescantes de la noche. El canterano, llamado a cubrir a un Yuri entre algodones, firmó un partido sobrio, valiente y con una madurez que empieza a dejar de ser sorpresa.
El técnico rojiblanco valoró su actuación con convicción: ve en Boiro un relevo natural para un veterano de 35 años y entiende que necesita minutos de vuelo para asentarse en un escenario tan exigente como San Mamés. “Adama es un relevo natural”, sentenció Valverde.
El entrenador del equipo bilbaíno recordó la actuación de Boiro frente al Madrid hace un año, donde el africano tuvo una gran actuación en aquella victoria de los leones 2-1 en la Catedral.
En este curso, el defensor de 23 años lleva seis apariciones, repartidas en partes iguales entre Liga y Champions.

El regreso del capitán da oxígeno en Lezama
Entre la resaca del marcador y el murmullo de San Mamés, la única chispa de luz la dejó Iñaki Williams, cuyo regreso asoma ya en el horizonte. El ariete completó parte de la sesión con el grupo, casi mes y medio después de aquella lesión en el aductor frente al Qarabag.
Su vuelta parcial al césped alimenta el optimismo, aunque será Valverde quien determine este viernes si tiene opciones reales de entrar en la convocatoria.
Aun así, la cautela marcará los tiempos: tras una temporada plagada de percances físicos, el Athletic no quiere más sobresaltos y podría reservarlo ante el Atlético. Hasta su parón forzoso, Iñaki había participado en 12 encuentros entre Liga y Champions, firmando un gol y dejando claro que su impacto va más allá de las cifras.





