El técnico rojiblanco reconoce carencias ofensivas valora el año con autocrítica y avisa que el objetivo europeo exige subir el nivel
Con el gesto serio propio de quien sabe que los números no salen, Ernesto Valverde fue tajante en la sala de prensa de San Mamés. Para el técnico, no hay fórmulas mágicas para acabar con la sequía que ha alejado al Athletic de los puestos europeos: la única solución es insistir.
El técnico fue claro al valorar el impacto clasificatorio. La derrota aleja al Athletic de los puestos europeos. Un objetivo que el club se marca de forma natural. Valverde no escondió la importancia del tropiezo. Tampoco buscó excusas. El mensaje fue directo. El equipo debe ofrecer más si quiere competir por Europa.
Ernesto Valverde admite un rendimiento inferior al del curso pasado pese a cerrar el año en posiciones europeas
Más allá del partido, Valverde hizo balance del año natural. A nivel global, lo calificó como positivo. El equipo está en Champions League. Pero introdujo un matiz clave. La media temporada no está siendo buena. Los números empeoran respecto al curso anterior. Y el nivel mostrado no alcanza aquel pico competitivo.
El entrenador recordó que el Athletic del año pasado estuvo muy alto. Regular. Eficaz. Difícil de batir. Este curso, en cambio, se están perdiendo demasiados partidos. Y eso penaliza. No es una cuestión puntual. Es una tendencia que preocupa al cuerpo técnico.
Valverde subrayó que el equipo compite. Pero no siempre domina. Ni impone. En especial, en partidos donde el margen de error es mínimo. Esa diferencia explica parte de la pérdida de puntos.

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El técnico rojiblanco fue incluso numérico en su análisis. Mirar atrás y adelante a la vez. Esa es la idea. En la primera vuelta, el Athletic solo puede alcanzar un máximo de 26 puntos. Eso proyecta una temporada de 52. Una cifra insuficiente para asegurar Europa.
El mensaje es claro. La segunda vuelta tiene que ser mejor. No ligeramente. Claramente. Valverde asume que no hay margen para la complacencia. El equipo debe subir prestaciones. En juego. En eficacia. Y en regularidad.
San Mamés volverá a ser clave. También el mercado. Pero, sobre todo, el rendimiento diario. El entrenador no rehúye la responsabilidad. Tampoco la traslada fuera. El Athletic sabe dónde está. Y sabe lo que necesita. La segunda mitad de la temporada dictará sentencia.





