La banda derecha sigue extrañando a De Marcos. El Txingurri prueba centrales en el lateral.
Dani Vivian se adueñó del lateral derecho en la semifinal de Copa ante la Real Sociedad, sorprendiendo por su colocación fuera de la posición habitual. Areso y Lekue, perfiles naturales para la banda, permanecieron en el banquillo. Esa fue la apuesta de Valverde ante la falta de garantías en el carril.
El gasteiztarra, central de confianza del técnico, se ve desplazado a un costado en un once cargado de zagueros. La decisión es llamativa: todos los centrales de Valverde entran de inicio, pero el lateral queda sin alternativas claras en caso de cambio.
Vivian volvió a repetir en la banda derecha en el Coliseum. Tras la derrota, Valverde se refirió a su decisión: “La posibilidad de jugar con alguno de nuestros centrales en el lateral derecho, en este caso Vivian, es algo que he contemplado desde hace mucho tiempo.”
Riesgo y estrategia
El movimiento de Valverde nace de una necesidad tangible: desde la salida de Óscar de Marcos en febrero de 2025, el Athletic no ha hallado un lateral derecho de garantías. Gorosabel genera dudas, Areso aún no responde como inversión y Lekue solo actúa como parche ocasional.
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Ante el Getafe, Vivian arrancó en la banda derecha y, tras la salida de Yeray con 1-0 en el marcador, ocupó el centro dejando el carril a Areso. El partido acabó 2-0 para los azulones, pero Valverde defendió la idea: “Tenemos la posibilidad de jugar con un central en ese costado para tener un jugador más dentro.”
Férreo en defensa, nada en ataque
En una nueva derrota del Athletic ante Getafe, la número 21 en la temporada, Valverde le dio a Vivian la responsabilidad del lateral derecho. Se mantuvo firme en defensa para contener a Satriano, pero fueron explícitas las carencias a la hora de ir hacia arriba.
En una nueva frustración y con un vestuario desolado, las únicas buenas noticias del elenco rojiblanco fueron el regreso de Yeray, tras cumplir los 10 meses de sanción de UEFA por dopaje, Maroan, que retornó tras la rotura de ligamentos, y el más esperado: Nico Williams. El extremo jugó un tiempo y se le notó falta de ritmo, aunque con destellos que lo colocan como el mejor del equipo.





