Rayo 3-0 Atlético: en riesgo la Champions de los colchoneros

Periodista Deportivo | | Actualizado:

Los rojiblancos muestran su peor cara en Butarque y dicen adiós a la pelea por la Liga

Tres días después de exhibir su mejor fútbol y barrer al Barcelona en la Copa del Rey, el Atlético de Madrid sufrió un colapso absoluto en su visita al exilio de Butarque. En un escenario desangelado y desplazado de su fecha original por los compromisos coperos, el equipo de Simeone fue desdibujado por un Rayo Vallecano que firmó un ejercicio de resiliencia y fútbol práctico. El contundente 3-0 final no solo castigó la falta de actitud de los colchoneros, sino que los aboca definitivamente a pelear únicamente por los puestos de acceso a la Champions League. El Rayo, por su parte, sale de los puestos de descenso tras demostrar una capacidad de supervivencia admirable bajo condiciones extremas.

El partido estuvo marcado por la nefasta gestión en los despachos del Rayo, que obligó a trasladar el encuentro al estadio del Leganés ante apenas cinco mil abonados. Pese a vivir un fin de semana donde el equipo no pudo entrenar en su ciudad deportiva ni jugar en su propio estadio, los jugadores franjirrojos compitieron con el cuchillo entre los dientes para doblegar a un Atlético de entreguerras. La imagen del encuentro quedó resumida en los instantes finales, con el Atlético siendo «toreado» bajo los olés de la grada y con un rematador como Sorloth desesperado, centrando balones en lugar de rematarlos.

Fracaso de la segunda unidad y una sala de máquinas huérfana de criterio

La oportunidad resultó totalmente desaprovechada para los menos habituales en el esquema de Simeone. Mendoza y Cardoso, dos de los fichajes necesarios para dar profundidad a la plantilla, ofrecieron un rendimiento tan pobre que terminaron siendo sustituidos, mandando un mensaje claro sobre por qué ostentan la condición de suplentes. Ni el español ni el estadounidense lograron dirigir al equipo en una sala de máquinas que vivió en la absoluta orfandad de criterio durante todo el choque. Esta actuación carga de trabajo al técnico argentino, quien debe recuperar anímicamente a sus jugadores antes de afrontar el decisivo playoff de Champions ante el Brujas.

«Presa, vete ya»: el clamor de una afición desplazada y enfurecida

El ambiente en Butarque, definido por los propios aficionados como algo parecido a un partido del filial por la frialdad del estadio, estuvo monopolizado por las protestas contra la directiva rayista. Los cánticos de «Presa, vete ya» y «Rayo sí, Presa no» se escucharon con fuerza antes, durante y después del partido, incluso en plena celebración de los goles. El Rayo demostró ser un superviviente sobre el terreno de juego, logrando una victoria balsámica en medio de un clima institucional insostenible que obligó al equipo a entrenar en las instalaciones del Getafe el día previo al duelo.