La ficha de €6M de JM Giménez bloquea su salida del Atlético

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El muro salarial que bloquea la despedida del central uruguayo

Mateu Alemany tiene una misión clara: mejorar la plantilla del Atlético de Madrid. Para ello, el director deportivo necesita liberar masa salarial. El central José María Giménez figura en la lista de posibles salidas, pero un condicionante económico frena cualquier movimiento. El defensor charrúa percibe un sueldo neto que supera los 6 millones de euros por temporada. Un registro que muy pocos clubes europeos pueden asumir, especialmente por un futbolista cuyo historial de lesiones lastra cualquier gran inversión.

Un enigmático mensaje de despedida publicado por el jugador en sus redes sociales disparó todas las alarmas entre la hinchada colchonera. La dirección deportiva rojiblanca, sin embargo, se topa con una realidad contractual casi insalvable. El margen de maniobra es mínimo. Giménez tiene contrato en vigor y su ficha representa un obstáculo de primer orden para cualquier negociación este verano.

De institución rojiblanca a tercer central tras Pubill y Hancko

El Atlético de Madrid incorporó a Giménez con apenas 18 años procedente de Danubio. Durante 13 campañas con Diego Pablo Simeone, el uruguayo ha conquistado 2 Ligas, Supercopas de Europa y otros títulos. Una trayectoria que lo convierte en institución dentro del vestuario. Pero la pérdida de protagonismo es un hecho incontestable.

Según publica el diario AS, el internacional charrúa ha disputado únicamente 25 de los 71 encuentros posibles durante la temporada recién finalizada. Las constantes lesiones musculares han mermado su condición de pieza intocable. Los fichajes de Marc Pubill y Dávid Hancko lo han relegado a un tercer o cuarto escalón en la jerarquía de centrales. Simeone prioriza defensores con regularidad física, un requisito que Giménez ya no garantiza.

La encrucijada de Alemany y el mercado de salidas

El director deportivo balear necesita aligerar fichas para abordar los refuerzos que exige el técnico argentino. La salida de Giménez liberaría una masa salarial considerable. El problema es doble: pocos destinos pueden asumir su salario actual y el uruguayo, a sus 30 años, no renunciará fácilmente a una cantidad que ningún otro contrato le garantizará.

La ventana estival se presenta compleja. Alemany explora fórmulas que incluyan una rescisión pactada con compensación diferida o una cesión con parte de la ficha subvencionada por el club madrileño. Ninguna de las dos opciones resulta sencilla. El Atlético de Madrid arrastra la losa de contratos elevados firmados en otra época, y Giménez ejemplifica esa rigidez estructural. Sin una solución creativa, el central uruguayo continuará vistiendo la camiseta rojiblanca la próxima temporada, aunque su rol quede reducido a la mínima expresión.