El club rojiblanco estudia el fichaje del valenciano, que entraría en su último año de contrato, por una cifra cercana a los 15 millones de euros
El Atlético de Madrid ya trabaja en la planificación de la temporada 26/27 con un objetivo prioritario: doblar el lateral izquierdo. Aunque el rendimiento de Matteo Ruggeri ha convencido al Metropolitano, la falta de un relevo natural de garantías preocupa a Diego Simeone. Con David Hancko asentado definitivamente como central junto a Marc Pubill, la dirección deportiva liderada por Mateu Alemany ha reactivado un viejo deseo. Se trata de Alejandro Grimaldo, quien a sus 30 años atraviesa el mejor momento de su carrera profesional en Alemania.
Los números de Grimaldo esta temporada con el Bayer Leverkusen son históricos para un defensor. El lateral suma 12 goles y 11 asistencias, cifras que demuestran una vocación ofensiva letal. Su veteranía y conocimiento del fútbol español le convierten en el complemento ideal para Ruggeri. Además, la operación se presenta como una oportunidad de mercado irrechazable. Al entrar en su último año de contrato, el club alemán preferiría negociar un traspaso antes que dejarlo marchar gratis en 2027.
El «factor Baena» y el guiño en las redes sociales
La mecha del rumor se ha encendido debido a la excelente relación entre Grimaldo y Álex Baena. Ambos comparten vestuario en la Selección Española y han hecho pública su complicidad en diversas ocasiones. Recientemente, un intercambio de mensajes en Instagram, donde Grimaldo pedía la camiseta a su amigo en un tono muy cercano, ha desatado las especulaciones. El deseo de ambos futbolistas por compartir equipo es un secreto a voces que la secretaría técnica colchonera pretende explotar para facilitar el desembarco del valenciano en Madrid.
El precio de la operación podría rondar los 15 millones de euros. Se trata de una cantidad muy competitiva para un especialista de talla mundial en su puesto. Grimaldo aportaría ese «guante» en el pie izquierdo para las acciones a balón parado, una faceta que el Cholo valora enormemente. El jugador nunca ha ocultado su simpatía por el proyecto del Atlético, lo que simplificaría las negociaciones contractuales una vez que los clubes alcancen un entendimiento.
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Competencia y equilibrio para el carril zurdo
La llegada de Grimaldo no supondría un freno para Ruggeri, sino una competencia necesaria para afrontar un calendario cada vez más exigente. El italiano aporta solidez defensiva y despliegue, mientras que el español ofrece una variante mucho más creativa y resolutiva en los últimos metros. Este equilibrio permitiría a Simeone alternar sistemas tácticos dependiendo del rival, utilizando a Grimaldo como carrilero largo en defensas de cinco o como lateral clásico.
Con el parón de selecciones llegando a su fin y el duelo ante el Barça en el horizonte, el entorno rojiblanco ya sueña con esta nueva sociedad. El Atlético busca futbolistas que ofrezcan rendimiento inmediato y Grimaldo encaja quirúrgicamente en ese perfil. Si las piezas terminan de encajar, el «empujón» de Baena podría ser definitivo para que uno de los mejores laterales del mundo corra finalmente la banda del Metropolitano.





